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8 de noviembre de 2020

En 1990 hice el Servicio Militar.

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Servicio militar obligatorio

El servicio militar obligatorio en España se instituyó en 1940 después de la guerra civil española. Y fue suspendido en el año 2001. En mi caso, me tocó en el periodo en que gobernaba en España el partido socialista de Felipe González, y estaba bajo la Ley 19/1984  en la que se estableció un servicio activo de doce meses y una reserva hasta cumplir los treinta y cuatro años de edad.

Me tocó hacerla en San Fernando (Cádiz), concretamente en el CIR SUR (Centro de Instrucción de reclutas Sur), ubicado en un lugar denominado "Campo Soto".

el 9 de Enero de 1990 recibí este telegrama que me instaba a presentarme en el -CAMPAMENTO BENITEZ- de Málaga para recoger el pasaporte para incorporarme al Servicio Militar, el cual también hizo mi padre en su día.


24 de septiembre de 2020

SACERDOTE QUE ATRAE Y SACERDOTE QUE REPELE

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 EN CONSTRUCCIÓN:

El sacerdote que atrae es aquel donde una persona ve reflejada la imagen de Jesús o al menos la imagen que la persona tiene de Jesús...

EL AZOTE DEL COFRADE (2)

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 Esto vale para las cofradías, pero también vale para las parroquias por ejemplo, o los grupos de las parroquias.

Las cofradías en general, pueden tender a cerrarse sobre sí mismas, en el sentido de que siguen una inercia, en la cual, ser miembro de una Junta de Gobierno parece convertir a un hermano, en hermano de primera. Bendito aquel que no actúe así, pero mi experiencia en tres cofradías y media, me dice que es así.

Hay a veces una tendencia a ver a la cofradía como una entidad donde hay hermanos que pagan una cuota. Mientras más hermanos tengas, y más dinero ingreses, mejor y más importante eres. Esto es un error. Bendito quien no lo haga así. Porque lo que debe mover la vida de una cofradía o hermandad es otra cosa. Es el Espíritu Santo, el amor unos a otros, la caridad, cosas semejantes. En la medida que se permite que una cofradía crezca internamente sin seguir los caminos del Evangelio, es como si se deja a un árbol que se ve podrido de seguir plantado en el campo. Quien se acerque a el, no podrá ni cobijarse bajo sus ramas podridas y secas, ni podrá alimentarse de sus frutos, si los tuviere, y si los tuviere, y están secos, el gusto del fruto será amargo, y además podrá incluso envenenarte.

Mucha responsabilidad tienen los directores espirituales en esto, y con ellos, sus superiores, y cuando el barco se hunde, con el se hundirá su capitán y todos los que le acompañan. Mejor sería tomarse en serio e inmiscuirse en la vida de una cofradía, antes que dejar que llegue el desastre de encontrar por el camino un montón de cadáveres fenecidos por envenenamiento, desnutrición y otras enfermedades.