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20 de noviembre de 2016

NO PONERSE EN PIE ANTE LA RESERVA EUCARÍSTICA

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APUNTE LITÚRGICO: Después de la comunión, cuando el sacerdote o el diácono traslada al Sagrario las especies consagradas que no han sido distribuidas, para su "reserva", NO HAY QUE PONERSE EN PIE a su paso. La razón es que no es una procesión solemne y la liturgia en ningún momento indica que esto deba hacerse. Hay que tener en cuenta que uno acaba de comulgar, y no es bueno estar pendiente de si te tienes que poner o no en pie, sino que el Señor ya está en tu interior, y es mejor permanecer sentado en acción de gracias.

5 de noviembre de 2015

COMO REZAR LOS LAUDES (1)

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En el Oficio divino (liturgia de las horas), la primera oración del día suele ser Laudes, aunque antes del amanecer correspondería en las horas nocturnas a lo que se llama "Oficio de Lectura".

Decir que la oración siempre puede ser o comunitaria o privada.

Analicemos los LAUDES.

 El significado en latín (laudare) quiere decir alabar, e indica la finalidad principal de esta hora, cuyo propósito es dar gracias a Dios al comienzo del día. 

Toda su temática alude al despertar y a su equivalencia simbólica con la resurrección. El horario habitual en las comunidades religiosas es las 7 de la mañana, aunque, naturalmente, se debe adaptar al propio ritmo de vida: lo normal es entre 6 y 10 horas

Cada una de las Horas del Oficio y en el caso que nos ocupa, LAUDES, empieza por el versículo introductori(V), seguido de una respuesta(R).

Si LAUDES es la primera oración del día, el versículo introductorio será:

V. Señor ábreme los labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Esto que se llama también "Invocación inicial", es decir la introducción a la oración, a la Hora concreta que se reza y al mismo tiempo como una introducción a toda la plegaria de la jornada. Es una preparación mediante la cual se pide el auxilio de Dios para unirnos debidamente a la oración de Cristo y de la Iglesia; que Cristo, el Señor y cabeza de la Iglesia, venga en auxilio de la comunidad orante, para que la asamblea profiera dignamente las alabanzas de Dios.

En la primera oración de la jornada, al versículo introductivo puede añadirse un salmo - generalmente el 94 -, que es una invitación a la alabanza y a la escucha de la palabra de Dios. Anteponer a la oración diaria un salmo de este contenido resulta apropiado, por cuanto en él se pide que la oración de la Iglesia cumpla su verdadero cometido de diálogo con Dios: que la asamblea hable a Dios en la alabanza y escuche a Dios en las lecturas. 

Observo en www.eltestigofiel.org, que se puede escoger entre varios salmos, el 94, 99, 23, 66 y si el rezo es de LAUDES se pueden omitir los salmos y rezar el "Gloria".

Después de esta invocación inicial e introducción, viene el HIMNO, un elemento de origen popular y que mas tiempo tardó en ser admitida como parte del Oficio divino.

Su finalidad es introducir en la celebración (oración), pasar de lo simplemente popular a lo propiamente eclesial y bíblico. El himno parte de las maneras de hablar de cada pueblo e introduce en las maneras de hablar de Dios.

Fuentes: http://www.liturgiadelashoras.com.ar/
https://es.wikipedia.org/wiki/Lau

4 de noviembre de 2015

LA LITURGIA DE LAS HORAS ¿QUÉ ES?

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Entendemos por liturgia católica al "conjunto de acciones, fórmulas y cosas con que, según las disposiciones de la Iglesia católica, se da culto público a Dios". En un sentido más teológico puede definirse como "todo culto público del Cuerpo místico de Jesucristo, o sea de la Cabeza y de sus miembros" ó como "el ejercicio del Sacerdocio de Jesucristo por la Iglesia" (Pío XII, Mediator Dei). 

Que todos los católicos sigamos la misma liturgia, favorece y representa la unidad de toda la Iglesia universal.

Por ejemplo en la misa, la Iglesia Católica tiene unas normas y orden que todos los fieles deben seguir.

En la Iglesia tenemos también lo que se conoce como "La Liturgia de las Horas" es el conjunto de oraciones oficiales en la Iglesia católica, ortodoxa y anglicana, fuera de la misa. A todo este conjunto se le denomina "Oficio divino", o vulgarmente Oficios.

Se trata de una serie de oraciones (rezos) que están estructuradas para hacerlas a lo largo de la jornada.

Dependiendo de las "Horas", tiene un nombre y alguna que otra diferencia.

· Oficio de Lectura (antiguamente Maitines) (ANTES DE AMANECER)
· LAUDES (Entre las 3:00 am y las 9:00 am) (AL AMANECER)
· Hora Intermedia
· Tercia (SOBRE LAS 9am)
· Sexta  (SOBRE LAS 12)
· Nona   (SOBRE LAS 3pm)

· VISPERAS (Tras la puesta de sol)
· COMPLETAS (Antes del descanso nocturno)


18 de abril de 2012

Evitar las enfermedades litúrgicas

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Evitar las enfermedades litúrgicas
Sería muy bueno que durante este tiempo de Pascua, intentáramos en nuestras parroquias y comunidades vacunarnos contra ellas
Autor: Iglesia en Zaragoza | Fuente: revistaecclesia.com

Un conocido sacerdote de Zaragoza, que quiere mantener el anonimato, ha redactado para la publicación de la Hoja Diocesana (Iglesia en Zaragoza, núm. 1.621), un interesante artículo sobre las enfermedades litúrgicas más comunes.

Sería muy bueno que durante este tiempo de Pascua, intentáramos en nuestras parroquias y comunidades vacunarnos contra ellas... Durante mi ministerio sacerdotal he apreciado, en las diferentes comunidades a las que he servido, diferentes patologías durante las celebraciones litúrgicas que se agudizan en mayor o menor medida dependiendo de las circunstancias y de las cuales paso a describir sus síntomas:


LA AFASIA LITÚRGICA

Es la primera de ellas. Es un súbito bloqueo que observamos de las personas que entran por la puerta del templo y que bloquea totalmente los órganos vocales durante los cantos y las respuestas al final de las oraciones e incluso a la hora de contestar “amén” al recibir la comunión. Es un mal que ataca más a los hombres que a las mujeres. Es totalmente virulento en la celebración de las bodas y bautizos, ya que suele paralizar totalmente los mecanismos de la fonación. Suele curarse en seguida, en el momento que se toma un café o una cerveza en el bar de la esquina más cercana a la iglesia.


LA DELANTERO-FOBIA

Es la segunda enfermedad que aprecio muchas veces en los feligreses. Se produce nada más entrar por la puerta del atrio, los síntomas no tardan en aparecer: temblores en las piernas y un miedo irremediable a ponerse en los primeros bancos de la iglesia. Otra acepción de esta enfermedad es “humildad litúrgica”, el que padece este mal suele tener un ataque apenas entra por la puerta. Es un mal muy útil para casos de incendio o evacuación precipitada del local. Sirve también para no sentirse aludidos con los reproches de Jesús en el evangelio a los fariseos soberbios acusados de ocupar los primeros bancos.


LA DOBLE CORRIENTE AURICULAR

Esta enfermedad todavía es más grave. Es un mal que se debe a la apertura de ambos conductos auriculares, que permite que el sonido que entra por uno, salga libremente por el opuesto, sin pasar por el cerebro ni el corazón. En sus orígenes fue descubierta por un antiguo párroco de Santa Engracia llamado Don Mariano Carilla, que subía al púlpito, sin notar que estaban abiertos los recién inaugurados micrófonos: “Predica, predica, Mariano, que para el caso que te hacen...” Los síntomas de esta enfermedad se vuelven agudos cuando se dan avisos, recomendaciones, o se convoca a algún acto a celebrar.


SÍNDROME HOMILÉTICO

Es un estado de semi-trance (no producido por el incienso, como algunos creían) que se resuelve, en algún caso, en cabezadas o hasta ronquidos. El paciente tiende a perder contacto con la realidad y a menudo padece una defectuosa percepción del paso del tiempo. Se manifiesta sólo cuando el sacerdote comienza a predicar la homilía. Los estudiosos del tema nos comunican, que incluso hay personas que en ese momento les da por comenzar a rezar el Rosario. En casos agudos se puede caer hasta en la total inconsciencia, que sólo desaparece cuando los demás, se ponen en pie tras la homilía y comienzan a rezar el credo.


13 de marzo de 2011

EL ACTO PENITENCIAL DE LA MISA

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El Celebrante besa el Altar y extiende ese beso de Jesús a los fieles [Boletín de enero]. Cristo hace presencia donde dos o más se reúnen en su nombre. Pero ¿realmente es en su nombre? ¿No habrá egoísmos –incluso espirituales- que impiden, puesto que donde no hay amor no está Dios? Entonces, para poder continuar la Celebración, lo primero que se necesita es el reconocimiento de nuestro pecado y de nuestra actitud de pecadores. Y un segundo paso más esencial todavía: pedir perdón a Dios y “a vosotros hermanos”, y que éstos buenos hermanos rueguen unos por otros para poder formar así esa unidad (comunidad) a la que pueda llegar y “hacer morada” el Cristo real de la Eucaristía.

Lo cierto es que ese acto penitencial de la Misa está descafeinado por la rutina, por las prisas. Lo que indica la Instrucción del Misal es que se haga una pausa. Y debiera ser lo suficientemente “pausa” como para dar lugar a ese “sentirse pecador”

1 de marzo de 2011

¿De donde viene que celebremos la Misa?

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“La Iglesia, por una tradición apostólica, celebra el misterio de la muerte y resurrección de Cristo cada ocho días, en el día del Señor o domingo. En este día los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, celebren el memorial de la pasión, resurrección y gloria del Señor Jesús y den gracias…”

Ya los primeros cristianos se reunían, como narra el libro de los HECHOS DE LOS APÓSTOLES (Hechos 2,42).

La institución de la Eucaristía, nos dice San Pablo, que la recibió del mismo Señor (1 Corintios 11, 23-26).

En Hechos 20,7 observamos como Pablo se reunía a celebrar la EUCARISTÍA (el primer día de la semana), es decir el domingo, el mismo día que resucitó JESÚS (Juan 20,19)

19 de febrero de 2011

La importancia de la PALABRA en la celebración de la EUCARISTÍA.

2 comentarios:

A continuación os recuerdo este magnífico texto:

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA SACRAMENTUM CARITATIS DEL PAPA
BENEDICTO XVI DIRIGIDO A TODO EL PUEBLO DE DIOS, ES DECIR:

AL EPISCOPADO, AL CLERO,A LAS PERSONAS CONSAGRADAS, Y A LOS FIELES LAICOS

SOBRE LA EUCARISTÍA
FUENTE Y CULMEN DE LA VIDA
Y DE LA MISIÓN DE LA IGLESIA


Estructura de la celebración eucarística

43. Después de haber recordado los elementos básicos del ars celebrandi puestos de relieve en los trabajos sinodales, quisiera llamar la atención de modo más concreto sobre algunas partes de la estructura de la celebración eucarística que requieren un cuidado especial en nuestro tiempo, para ser fieles a la intención profunda de la renovación litúrgica deseada por el Concilio Vaticano II, en continuidad con toda la gran tradición eclesial.

Unidad intrínseca de la acción litúrgica

44. Ante todo, hay que considerar la unidad intrínseca del rito de la santa Misa. Se ha de evitar que, tanto en la catequesis como en el modo de la celebración, se dé lugar a una visión yuxtapuesta de las dos partes del rito. La liturgia de la Palabra y la liturgia eucarística —además de los ritos de introducción y conclusión— « están estrechamente unidas entre sí y forman un único acto de culto ».[132] En efecto, la Palabra de Dios y la Eucaristía están intrínsecamente unidas. Escuchando la Palabra de Dios nace o se fortalece la fe (cf. Rm 10,17); en la Eucaristía, el Verbo hecho carne se nos da como alimento espiritual.[133]

Así pues, « la Iglesia recibe y ofrece a los fieles el Pan de vida en las dos mesas de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo ».[134] Por tanto, se ha de tener constantemente presente que la Palabra de Dios, que la Iglesia lee y proclama en la liturgia, lleva a la Eucaristía como a su fin connatural.

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Esto me lleva a plantear las siguiente preguntas:

¿Eres / somos conscientes de la IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS dentro de la Santa Misa?

Sacerdote, ¿Cuidas suficientemente la PREPARACIÓN de la PALABRA en la Misa que celebras?

Pueblo de Dios, que escuchais o leeis la Palabra: ¿Realmente la escuchais? ¿Interesa? ¿O vamos a pasar deprisa por esa parte, para acabar antes?

Y si la escuchas, ¿la meditas? ¿Te recoges? ¿La quieres? ¿La deseas en tu alma?

Y si no la entiendes, ¿la buscas? ¿la escrutas? ¿O pierdes la oportunidad que Dios te da, de conocerle mejor y ser mejor cristiano?