Sólo rogaría a las señoritas o señoras que salen en la procesión con faldas cortitas, que piensen en la Virgen, en su modestia y pureza, y traten de imitarla en el vestir en próximos años. Por lo demás, todo bastante bien, a su paso por Plaza Constitución que es donde la vimos nosotros este año.
Mi blog de cosas interesantes para aportar a un mundo que camina por direcciones equivocadas.
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9 de septiembre de 2013
8 de septiembre de 2013
SANTA MARIA DE LA VICTORIA.....GRACIAS POR TODOS ESTOS SIGLOS JUNTO A NOSOTROS
FELICIDADES SANTA MARIA DE LA VICTORIA POR ESTAR SIEMPRE CON MÁLAGA EN LAS ALEGRIAS Y EN LAS PENAS
GRACIAS POR DARNOS A ESE HIJO QUE SIEMPRE TE ACOMPAÑA EN TU REGAZO Y CUIDAR DE LOS DEMAS QUE QUEREMOS IMITARLE AL QUERER ESTAR UN DIA EN TU REGAZO, ESO SIGNIFICARA QUE HABREMOS SIDO BUENOS HIJOS Y BUENOS HERMANOS.
UNA PRUEBA DE ELLO ES LA OFRENDA FLORAL
30 de agosto de 2013
COMIENZA LA NOVENA A LA PATRONA DE MALAGA
DESDE HOY VIERNES HASTA EL DIA 7 DE SEPTIEMBRE, CON LOS SIGUIENTES CULTOS:
Actos previstos
Cada día distintos colectivos e instituciones asistirán a los cultos, para participar y realizar ofrendas a Santa María de la Victoria. Igualmente, este año tendrán lugar diversos actos los días 5 y 6 de septiembre, con anterioridad y posterioridad a los cultos:
Viernes 30 de Agosto (Vísperas):
Arciprestazgo de Marbella-Estepona, Arciprestazgo de San Cayetano y Agrupación de Hermandades de Gloria.
Sábado 31 de Agosto
(Solemnidad de la dedicación a la Encarnación de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Málaga):
Adoración Nocturna Española, Adoración Nocturna Femenina, Unión Eucarística Reparadora, Asociación de Viudas, Asociación de Amas de Casa Santa María de la Victoria, Hogares Don Bosco, Matrimonios A.C.I.T. (Inst. Teresiana), Legión de María, Movimiento de San Juan de Ávila, Misioneros de la Esperanza, Circulo Marítimo y Liga Naval de Málaga.
Domingo 1 de Septiembre
-Eucaristía dedicada a los difuntos de la Real Hermandad.
Pastoral Familiar, Acción Católica General de Jóvenes, Acción Católica General de Adultos, Fraternidad Cristiana de Enfermos y Minusválidos, Fraternidad Familiar Carlos de Foucaul, Grupo Juvenil de Misioneros de la Consolata, Hermandad Obrera de Acción Católica, Movimiento Júnior de Acción Católica, Orden Seglar de los Carmelitas Descalzos, Renovación Carismática Católica y Vida Ascendente.
Lunes 2 de septiembre
-Eucaristía dedicada a los difuntos de la Real Hermandad.
Arciprestazgo Axarquía Interior, Arciprestazgo de Antequera, Asociación de la Prensa, Cámara de Comercio, Industria y Navegación, Asociación Centro Histórico, Asociación Pro-tradiciones malagueñas ‘La Coracha’, Equipos de Nuestra Señora y Hombres de Trono de Santa María de la Victoria.
Martes 3 de septiembre
Arciprestazgo de Coín, Arciprestazgo de Ronda y Serranía, Arciprestazgo de San Patricio, Subdelegación del Gobierno, Delegación Ministerio de Defensa, Comandancia Militar de Málaga, Comandancia Militar de Marina, Sector Aéreo, Comandancia de la Guardia Civil, Hermandades y Asociaciones de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Policía Local.
Miércoles 4 de septiembre
Arciprestazgo Fuengirola-Torremolinos, Arciprestazgo Santa María de la Victoria, Arciprestazgo Axarquía Interior, Grupos Parroquiales Victoria, Prelatura del Opus Dei, Centro Xavier, Cursillos de Cristiandad, Manos Unidas, Profesores Cristianos, Asociación Lucha contra el Cáncer y Consejo Regulador Denominación Origen Málaga.
Jueves 5 de septiembre
-Imposición de medallas a los hermanos que lo soliciten, al término de los cultos.
Arciprestazgo Axarquía Costa, Arciprestazgo de Los Ángeles, Arciprestazgo Álora, Arciprestazgo Virgen del Mar, Deleg. del Gobierno Junta de Andalucía, Tribunal Supremo de Justicia de Andalucía, Presidente de la Audiencia Provincial, Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial, Juez Decano, Universidad de Málaga, Colegios oficiales de Abogados, Procuradores, Médicos, Farmacéuticos, Gestores Administrativos, Administradores de Fincas, Economistas, Agentes de la Propiedad Inmobiliaria y Veterinarios; Heineken España y Fundación Cruzcampo.
Viernes 6 de septiembre
-Consagración de niños a la Santísima Virgen: 18.00 horas.
Arciprestazgo Archidona-Campillos, Arciprestazgo de Coín, Arciprestazgo de Cristo Rey y Federación Malagueña de Peñas, Casas Regionales y Centros Culturales ‘La Alcazaba’.
Sábado 7 de septiembre
-Participa en los cultos la Escolanía de Santa María de la Victoria.
Agrupación de Cofradías de Semana Santa. Escolanía Santa María de la Victoria. Hermanos Mayores Honorarios: Ayuntamiento de Málaga y Diputación Provincial. Hermanos de Honor: Servicios Operativos Ayto. Málaga y Coral Santa María de la Victoria.
El 30 de agosto comienza la solemne novena, a las 19.30 h. Esa jornada tendrá lugar rezo preces de la novena, vísperas solemnes y Eucaristía. Del 31de agosto al 7 de septiembre, a partir de las 19:30 horas se desarrollarán los cultos con el siguiente orden: rezo del santo rosario, preces de la novena y Eucaristía que terminará con el canto de la salve regina. La cátedra sagrada estará a cargo del sacerdote diocesano Manuel Ángel Santiago Gutiérrez.
Cada día distintos colectivos e instituciones asistirán a los cultos, para participar y realizar ofrendas a Santa María de la Victoria. Igualmente, este año tendrán lugar diversos actos los días 5 y 6 de septiembre, con anterioridad y posterioridad a los cultos:
Viernes 30 de Agosto (Vísperas):
Arciprestazgo de Marbella-Estepona, Arciprestazgo de San Cayetano y Agrupación de Hermandades de Gloria.
Sábado 31 de Agosto
(Solemnidad de la dedicación a la Encarnación de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Málaga):
Adoración Nocturna Española, Adoración Nocturna Femenina, Unión Eucarística Reparadora, Asociación de Viudas, Asociación de Amas de Casa Santa María de la Victoria, Hogares Don Bosco, Matrimonios A.C.I.T. (Inst. Teresiana), Legión de María, Movimiento de San Juan de Ávila, Misioneros de la Esperanza, Circulo Marítimo y Liga Naval de Málaga.
Domingo 1 de Septiembre
-Eucaristía dedicada a los difuntos de la Real Hermandad.
Pastoral Familiar, Acción Católica General de Jóvenes, Acción Católica General de Adultos, Fraternidad Cristiana de Enfermos y Minusválidos, Fraternidad Familiar Carlos de Foucaul, Grupo Juvenil de Misioneros de la Consolata, Hermandad Obrera de Acción Católica, Movimiento Júnior de Acción Católica, Orden Seglar de los Carmelitas Descalzos, Renovación Carismática Católica y Vida Ascendente.
Lunes 2 de septiembre
-Eucaristía dedicada a los difuntos de la Real Hermandad.
Arciprestazgo Axarquía Interior, Arciprestazgo de Antequera, Asociación de la Prensa, Cámara de Comercio, Industria y Navegación, Asociación Centro Histórico, Asociación Pro-tradiciones malagueñas ‘La Coracha’, Equipos de Nuestra Señora y Hombres de Trono de Santa María de la Victoria.
Martes 3 de septiembre
Arciprestazgo de Coín, Arciprestazgo de Ronda y Serranía, Arciprestazgo de San Patricio, Subdelegación del Gobierno, Delegación Ministerio de Defensa, Comandancia Militar de Málaga, Comandancia Militar de Marina, Sector Aéreo, Comandancia de la Guardia Civil, Hermandades y Asociaciones de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Policía Local.
Miércoles 4 de septiembre
Arciprestazgo Fuengirola-Torremolinos, Arciprestazgo Santa María de la Victoria, Arciprestazgo Axarquía Interior, Grupos Parroquiales Victoria, Prelatura del Opus Dei, Centro Xavier, Cursillos de Cristiandad, Manos Unidas, Profesores Cristianos, Asociación Lucha contra el Cáncer y Consejo Regulador Denominación Origen Málaga.
Jueves 5 de septiembre
-Imposición de medallas a los hermanos que lo soliciten, al término de los cultos.
Arciprestazgo Axarquía Costa, Arciprestazgo de Los Ángeles, Arciprestazgo Álora, Arciprestazgo Virgen del Mar, Deleg. del Gobierno Junta de Andalucía, Tribunal Supremo de Justicia de Andalucía, Presidente de la Audiencia Provincial, Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial, Juez Decano, Universidad de Málaga, Colegios oficiales de Abogados, Procuradores, Médicos, Farmacéuticos, Gestores Administrativos, Administradores de Fincas, Economistas, Agentes de la Propiedad Inmobiliaria y Veterinarios; Heineken España y Fundación Cruzcampo.
Viernes 6 de septiembre
-Consagración de niños a la Santísima Virgen: 18.00 horas.
Arciprestazgo Archidona-Campillos, Arciprestazgo de Coín, Arciprestazgo de Cristo Rey y Federación Malagueña de Peñas, Casas Regionales y Centros Culturales ‘La Alcazaba’.
Sábado 7 de septiembre
-Participa en los cultos la Escolanía de Santa María de la Victoria.
Agrupación de Cofradías de Semana Santa. Escolanía Santa María de la Victoria. Hermanos Mayores Honorarios: Ayuntamiento de Málaga y Diputación Provincial. Hermanos de Honor: Servicios Operativos Ayto. Málaga y Coral Santa María de la Victoria.
8 de febrero de 2013
70 AÑOS DE LA CORONACION DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Mañana a las 20:30 se celebrara una misa en el Real Santuario, en la cual la cofradia de Los Dolores de San Juan le pondra la medalla de oro de dicha cofradia.
12 de septiembre de 2012
VIDEOS Y FOTOS DE LA PROCESION DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA
GRACIAS POR ESTAR JUNTO A TUS HIJOS MALAGUEÑOS 525 AÑOS NI LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA NOS SEPARO POR QUE FUISTES UNA DE LAS IMAGENES QUE NO SUFRIO DAÑO.
8 de septiembre de 2012
8 DE SEPTIEMBRE SOLEMNIDAD DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA PATRONA DE LA CIUDAD DE MALAGA Y MELILLA Y DE SU DIOCESIS
Salve Malagueña a Santa Maria de la Victoria
autor: Manuel Gámez López, junio 1985
Dios te salve
Dios te salve,
Reina y Madre, salve.
Dios te salve, Reina
y Madre de misericordia,
camino seguro que nos lleva a Dios.
A ti Señora acudimos,
en este valle de llanto,
porque Tú alivias las penas,
de los que ti suspiramos,
porque Tú alivias las penas,
De los que ti suspiramos.
…
Muéstranos Señora nuestra,
a Jesús fruto bendito,
de tu vientre virginal,
al que gime en este valle,
de tiniebla y orfandad,
de tiniebla y orfandad, salve.
…
Oh clemente, o piadosa,
oh clemente, o piadosa,
oh dulce Virgen María,
Tú eres de Málaga gloria,
y causa de su alegría,
oh Virgen de la Victoria.
autor: Manuel Gámez López, junio 1985
Dios te salve
Dios te salve,
Reina y Madre, salve.
Dios te salve, Reina
y Madre de misericordia,
camino seguro que nos lleva a Dios.
A ti Señora acudimos,
en este valle de llanto,
porque Tú alivias las penas,
de los que ti suspiramos,
porque Tú alivias las penas,
De los que ti suspiramos.
…
Muéstranos Señora nuestra,
a Jesús fruto bendito,
de tu vientre virginal,
al que gime en este valle,
de tiniebla y orfandad,
de tiniebla y orfandad, salve.
…
Oh clemente, o piadosa,
oh clemente, o piadosa,
oh dulce Virgen María,
Tú eres de Málaga gloria,
y causa de su alegría,
oh Virgen de la Victoria.
HIMNO A SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Gloria a Ti
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida,
patrona de esta mi tierra
Victoria de llama viva. (bis)
Gloria a ti, reina y señora,
que al Santuario das vida,
y en el amor del silencio
tu mirada lo ilumina.
Málaga se hace oración,
Málaga se hace plegaria,
Málaga se hace paloma
para volar a tus plantas.
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida,
patrona de esta mi tierra
Victoria de llama viva. (bis)
¡Eres lirio y amapola!
¡Eres biznaga y romero!
¡Eres farola que alumbra
a mi pueblo marinero!
Salve, reina de los cielos,
de la belleza cautiva,
pétalo de flor eterna,
lucero en alba prendida.
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida,
patrona de esta mi tierra
Victoria de llama viva.
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida.
¡Gloria a ti, reina y señora,
Patrona del alma mía!
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida,
patrona de esta mi tierra
Victoria de llama viva. (bis)
Gloria a ti, reina y señora,
que al Santuario das vida,
y en el amor del silencio
tu mirada lo ilumina.
Málaga se hace oración,
Málaga se hace plegaria,
Málaga se hace paloma
para volar a tus plantas.
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida,
patrona de esta mi tierra
Victoria de llama viva. (bis)
¡Eres lirio y amapola!
¡Eres biznaga y romero!
¡Eres farola que alumbra
a mi pueblo marinero!
Salve, reina de los cielos,
de la belleza cautiva,
pétalo de flor eterna,
lucero en alba prendida.
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida,
patrona de esta mi tierra
Victoria de llama viva.
Gloria a ti, rosa y estrella,
soberana de mi vida.
¡Gloria a ti, reina y señora,
Patrona del alma mía!
HOMILIAS DE LOS DIAS OCTAVO Y NOVENO DE LA NOVENA A SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Día 8: María, madre de familia
A poco que nos acerquemos a la biografía de
Jesucristo, nos desconcierta por los cuatro costados: entra en el mundo
por la puerta de la pobreza, se cría en una familia con María como
madre, con José el artesano como padre, en las tres décadas que dura su
vida oculta en Nazaret prácticamente nada hace sospechar a ojos de
extraños su identidad: se cría entre los abuelos, los amigos, la
familia, los vecinos, con un trabajo.
Todo se desarrolló en el marco de la llamada familia de Nazaret. Y ya
sabes cómo comenzó todo. Con un saludo, un deseo y un acontecimiento.
El saludo del ángel a Santa María de la Victoria en el evangelio de
Lucas se parece muchísimo al grito con el que el profeta Sofonías
saludaba a la Jerusalén liberada al final de los tiempos e incorpora las
bendiciones con las que Israel celebró a sus nobles mujeres. Un
saludo que arranca un hágase y desemboca en un nacimiento virginal: en
él se refleja el anhelo de la humanidad, el ansia de la esperanza y
pureza que representa la virgen pura, de lo auténticamente maternal, de
lo acogedor, de lo maduro, de lo bueno, también de la esperanza que
acompaña el nacimiento de un hombre, la esperanza que trae consigo un
hijo. El nacimiento virginal es teología de la gracia, noticia que nos
explica a las claras cómo nos viene la salvación: llega a nosotros como
regalo. Puro y duro.
Podremos colmar de bienes materiales a nuestros hijos hasta el vómito pero si, como padres, no les mostramos donde se encuentra el secreto de la vida los educaremos en el camino erróneo. El secreto de la vida se encuentra en la gratuidad y en la educación en el amor y disciplina. Cuando se educa en la gratuidad, el amor y en la autoridad el resultado es una persona feliz, segura de sí mismo, afianzada en sus valores y con capacidad de crear, producir y generar vida.
Como cristianos tenemos que mostrar el camino de la gracia, el camino del amor. Y el ámbito privilegiado para hacerlo es la familia, la Iglesia doméstica. De ahí la importancia de crecer en la conciencia familiar como un regalo. La vocación al matrimonio es una vocación específica. Un ámbito privilegiado para ser santo. ¿Cómo se puede entender una familia cristiana donde no se reza diariamente? ¿Cómo se puede concebir una familia cristiana donde no se comparte con los más necesitados? ¿Cómo se puede encajar una familia que se llama cristiana donde las envidias, los recelos, las venganzas, los odios o la violencia están al orden del día? ¿Cómo podemos defender la familia cristiana si nos hemos cerrado a la vida argumentando peregrinas razones para al fin y a la postre vivir como nos da la gana? El subjetivismo y el relativismo se han instalado en muchas familias cristianas ocasionando grandes destrozos.
La familia cristiana transmite la fe cuando se enseña a rezar y se reza en su seno, cuánto bien hace el rezo del rosario o de la liturgia de las horas en familia; la familia cristiana trasmite la fe cuando se celebran los sacramentos, cuánto bien hace a los hijos ver cómo sus padres participan de la Santa Misa o se confiesan frecuentemente; la familia cristiana transmite la fe cuando lee y reza con la Biblia, cuánto bien hace conocer los relatos bíblicos desde pequeños.
La experiencia de ser acogidos y amados por Dios y por los padres es la base firme que favorece el crecimiento y desarrollo auténtico del hombre y el salir de nosotros mismos. En todos nosotros existe el riesgo de ahogar el amor y de crecer en la dirección opuesta hasta el punto de cebarnos con la parte más débil y vulnerable de la familia: los hijos, los abuelos o los enfermos. Para avanzar en el camino de madurez humana, la Iglesia nos enseña a respetar y promover la dignidad humana y la realidad del matrimonio indisoluble en fidelidad y abierto a la vida entre un hombre y una mujer.
Hay familias que pretenden vivir al margen de Dios. Y por extensión, pretenden vivir sin referencia a un amor puro. Esto lleva inexorablemente al hombre a conducirse por pendientes peligrosas hasta el punto de vivirse en el seno del propio matrimonio la manipulación, la violencia, el maltrato, las mentiras. Incluso la muerte o la perversión: prostitución, club de intercambio de parejas, acceso a contenidos pornográficos… El ser humano no puede vivir sin amor. El origen del amor se encuentra en el misterio de Dios, Dios sale al encuentro de cada hombre y mujer. Y hasta que no seamos conscientes de esta verdad el mundo caminará al revés. El hombre fue creado para amar. Y las cosas para ser utilizadas. El problema es que invertimos los órdenes y así nos va. El ejemplo de la familia de Nazaret mantiene plena vigencia. A tu puerta está llamando, quiere compartir contigo su experiencia. Déjate enseñar por San José y Santa María de la Victoria.
Podremos colmar de bienes materiales a nuestros hijos hasta el vómito pero si, como padres, no les mostramos donde se encuentra el secreto de la vida los educaremos en el camino erróneo. El secreto de la vida se encuentra en la gratuidad y en la educación en el amor y disciplina. Cuando se educa en la gratuidad, el amor y en la autoridad el resultado es una persona feliz, segura de sí mismo, afianzada en sus valores y con capacidad de crear, producir y generar vida.
Como cristianos tenemos que mostrar el camino de la gracia, el camino del amor. Y el ámbito privilegiado para hacerlo es la familia, la Iglesia doméstica. De ahí la importancia de crecer en la conciencia familiar como un regalo. La vocación al matrimonio es una vocación específica. Un ámbito privilegiado para ser santo. ¿Cómo se puede entender una familia cristiana donde no se reza diariamente? ¿Cómo se puede concebir una familia cristiana donde no se comparte con los más necesitados? ¿Cómo se puede encajar una familia que se llama cristiana donde las envidias, los recelos, las venganzas, los odios o la violencia están al orden del día? ¿Cómo podemos defender la familia cristiana si nos hemos cerrado a la vida argumentando peregrinas razones para al fin y a la postre vivir como nos da la gana? El subjetivismo y el relativismo se han instalado en muchas familias cristianas ocasionando grandes destrozos.
La familia cristiana transmite la fe cuando se enseña a rezar y se reza en su seno, cuánto bien hace el rezo del rosario o de la liturgia de las horas en familia; la familia cristiana trasmite la fe cuando se celebran los sacramentos, cuánto bien hace a los hijos ver cómo sus padres participan de la Santa Misa o se confiesan frecuentemente; la familia cristiana transmite la fe cuando lee y reza con la Biblia, cuánto bien hace conocer los relatos bíblicos desde pequeños.
La experiencia de ser acogidos y amados por Dios y por los padres es la base firme que favorece el crecimiento y desarrollo auténtico del hombre y el salir de nosotros mismos. En todos nosotros existe el riesgo de ahogar el amor y de crecer en la dirección opuesta hasta el punto de cebarnos con la parte más débil y vulnerable de la familia: los hijos, los abuelos o los enfermos. Para avanzar en el camino de madurez humana, la Iglesia nos enseña a respetar y promover la dignidad humana y la realidad del matrimonio indisoluble en fidelidad y abierto a la vida entre un hombre y una mujer.
Hay familias que pretenden vivir al margen de Dios. Y por extensión, pretenden vivir sin referencia a un amor puro. Esto lleva inexorablemente al hombre a conducirse por pendientes peligrosas hasta el punto de vivirse en el seno del propio matrimonio la manipulación, la violencia, el maltrato, las mentiras. Incluso la muerte o la perversión: prostitución, club de intercambio de parejas, acceso a contenidos pornográficos… El ser humano no puede vivir sin amor. El origen del amor se encuentra en el misterio de Dios, Dios sale al encuentro de cada hombre y mujer. Y hasta que no seamos conscientes de esta verdad el mundo caminará al revés. El hombre fue creado para amar. Y las cosas para ser utilizadas. El problema es que invertimos los órdenes y así nos va. El ejemplo de la familia de Nazaret mantiene plena vigencia. A tu puerta está llamando, quiere compartir contigo su experiencia. Déjate enseñar por San José y Santa María de la Victoria.
Día 9: María, eres bendita entre las mujeres
Leemos en el Apocalipsis que, en referencia clara a
la Madre de Cristo, que la mujer dio a luz un hijo varón, destinado a
regir todas las naciones.
Santa María de la Victoria es Reina del Universo porque es la madre del
Rey del Universo. Ella, Santa Madre de Dios, es Reina de los ángeles,
reina de los patriarcas, reina de los profetas, reina de los apóstoles,
reina de los mártires, reina de los que confiesan su fe, reina de las
vírgenes, reina de los santos, reina concebida sin pecado original,
reina asunta al cielo, reina de la familia, y reina de la paz porque es
Madre de un Rey que instaura un reino distinto: el de Dios. La Virgen
María es la discípula más perfecta, la flor más bella surgida de la
creación aparecida en la plenitud del tiempo, cuando Dios, mandando a su
Hijo, entregó al mundo una nueva primavera.
De esta manera es lógico que de su corazón brote un cántico de alabanza como leemos en el Evangelio de San Lucas: “Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva.” Este canto podría haber sido reconstruido sobre los recuerdos de María de Nazaret. Nada tiene de extraño que ella improvisara este canto si se tiene en cuenta la facilidad improvisadora propia de las mujeres orientales, como la de las mujeres de los pueblos de nuestra Andalucía, sobre todo si se trata, como es el caso, de un cañamazo de textos del Antiguo Testamento muy próximo al canto de Ana, la madre de Samuel.
Contemplando el Magnificat, estamos frente a un espejo del alma de María, de María Santísima de la Victoria, una mujer que albergó en su seno al mismísimo Dios. Ella vaso espiritual, vaso digno de honor, vaso insigne de devoción, emerge ante propios y extraños con la belleza que aporta la humildad de los grandes: ella es Torre de marfil, Torre de David, Casa de Oro, Arca de la Alianza.
El filósofo alemán Peter Wust dijo a sus alumnos en su última clase: ¿Queréis mi última palabra? Rezad. El mismo consejo que el Nuncio del Papa en España, Monseñor Monteiro dio a José Luis Rodríguez Zapatero. Y yo añadiría: rezadle a María que os llevará a Jesús. Sé que cada uno de vosotros tiene su particular historia con la Madre de Cristo. Esa historia que está grabada a fuego en vuestros corazones y que se gestó probablemente ya en vuestra infancia, que se ha consolidado con el paso del tiempo y que pasó su prueba de fuego en los momentos más emotivos de vuestras vidas. Una experiencia materno filial que os ha hecho reconocer a Santa María de la Victoria como Espejo de justicia, trono de sabiduría, causa de nuestra alegría o rosa mística. A ella la encontraremos en la puerta del cielo cuando finalizados los días por esta bendita tierra disfrutemos de la gloria reservada por Dios a sus hijos. Y entonces cara a cara la contemplarás, la abrazarás, te la comerás a besos; te fundirás definitivamente con ella en el amor. Y entonces ya no habrá palabras solo amor y agradecimiento porque fue salud para tu enfermedad y la de los tuyos; porque fue refugio cuando te reconociste pecador; porque fue consuelo para ti afligido a causa del desprecio o la indiferencia; porque fue para ti auxilio en tu vida cristiana que pretendías vivir con fidelidad.
El poeta uruguayo, Mario Benedetti, escribió que: “los años corren, simulan que se detienen y vuelven a correr, pero siempre hay alguien que en medio de la oscura perspectiva alza una antorcha que nos obliga a ver el lado íntimo de las horas.” Esa es María: ella la antorcha que ilumina nuestras horas y nuestra vida.
Ella es estrella de la mañana. Basta acercarse a su forma de vivir y comprobarlo: cree en Dios y confía en su acción, siendo virgen afirma: “Aquí está la esclava del Señor”. Ella Santa Virgen de las vírgenes, es virgen prudentísima, virgen digna de veneración, virgen digna de alabanza, virgen poderosa, virgen clemente y virgen fiel, sencilla y pobre. Contó durante años con el amor de José, de aquel jovenzuelo que bebía los vientos por ella y que creía profundamente en Dios. Se apoyaban uno a otro en esta excursión que es la vida. Al lado de José, en aquella Iglesia doméstica, que era la familia de Nazaret, se sentía bien acompañada, se sentía casi con respuestas. José podría haber hecho suyas, en un arrebato, las palabras del poeta Ángel González: “Yo sé que existo porque tú me imaginas. Soy alto porque tú me crees alto y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso.” Ella la perfecta madre y esposa, vivía en Nazaret, una pequeña población que nos recuerda el deber de reconocer y respetar la dignidad y misión concedidas por Dios a las mujeres. María andaba por allí, por Nazaret, alumbrando el mundo con su inagotable vocación de trabajo, descubriendo toda la gama de alegrías humanas, con su gusto por las palabras, con sus ojos abiertos desde temprano y sus pies caminando el polvo y las calles de la ciudad que resistía con el ánimo intacto hasta el anochecer. Unos pies que le llevarían más tarde al Gólgota. ¿Puede haber un dolor más grande que el de una Madre que ve cómo el hijo de sus entrañas es cruelmente maltratado y ejecutado? Ella Santa María de la Victoria es Madre de Dios, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia, Madre de la divina gracia, Madre purísima, Madre castísima, Madre virginal, Madre sin mancha de pecado, Madre inmaculada, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Creador, es la Madre del Salvador que en todo momento actúa como mujer de fe. Con el corazón en el cielo y los pies en la tierra.
Y es que como señala Pablo VI en la Exhortación Apostólica Marialis cultus “se comprueba que María de Nazaret fue ciertamente una mujer fuerte que conoció de cerca la pobreza y el sufrimiento, la huida y el destierro, situaciones éstas que no pueden escapar a la atención de los que quieran secundar con espíritu evangélico las energías liberadoras del hombre y la sociedad.”
Quisiera terminar la predicación de esta novena con una felicitación a María Reina que hace suya toda la Iglesia en el tiempo pascual: “Reina del cielo, alégrate, porque el Señor a quien mereciste llevar en tu seno resucitó según dijo.”
De esta manera es lógico que de su corazón brote un cántico de alabanza como leemos en el Evangelio de San Lucas: “Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva.” Este canto podría haber sido reconstruido sobre los recuerdos de María de Nazaret. Nada tiene de extraño que ella improvisara este canto si se tiene en cuenta la facilidad improvisadora propia de las mujeres orientales, como la de las mujeres de los pueblos de nuestra Andalucía, sobre todo si se trata, como es el caso, de un cañamazo de textos del Antiguo Testamento muy próximo al canto de Ana, la madre de Samuel.
Contemplando el Magnificat, estamos frente a un espejo del alma de María, de María Santísima de la Victoria, una mujer que albergó en su seno al mismísimo Dios. Ella vaso espiritual, vaso digno de honor, vaso insigne de devoción, emerge ante propios y extraños con la belleza que aporta la humildad de los grandes: ella es Torre de marfil, Torre de David, Casa de Oro, Arca de la Alianza.
El filósofo alemán Peter Wust dijo a sus alumnos en su última clase: ¿Queréis mi última palabra? Rezad. El mismo consejo que el Nuncio del Papa en España, Monseñor Monteiro dio a José Luis Rodríguez Zapatero. Y yo añadiría: rezadle a María que os llevará a Jesús. Sé que cada uno de vosotros tiene su particular historia con la Madre de Cristo. Esa historia que está grabada a fuego en vuestros corazones y que se gestó probablemente ya en vuestra infancia, que se ha consolidado con el paso del tiempo y que pasó su prueba de fuego en los momentos más emotivos de vuestras vidas. Una experiencia materno filial que os ha hecho reconocer a Santa María de la Victoria como Espejo de justicia, trono de sabiduría, causa de nuestra alegría o rosa mística. A ella la encontraremos en la puerta del cielo cuando finalizados los días por esta bendita tierra disfrutemos de la gloria reservada por Dios a sus hijos. Y entonces cara a cara la contemplarás, la abrazarás, te la comerás a besos; te fundirás definitivamente con ella en el amor. Y entonces ya no habrá palabras solo amor y agradecimiento porque fue salud para tu enfermedad y la de los tuyos; porque fue refugio cuando te reconociste pecador; porque fue consuelo para ti afligido a causa del desprecio o la indiferencia; porque fue para ti auxilio en tu vida cristiana que pretendías vivir con fidelidad.
El poeta uruguayo, Mario Benedetti, escribió que: “los años corren, simulan que se detienen y vuelven a correr, pero siempre hay alguien que en medio de la oscura perspectiva alza una antorcha que nos obliga a ver el lado íntimo de las horas.” Esa es María: ella la antorcha que ilumina nuestras horas y nuestra vida.
Ella es estrella de la mañana. Basta acercarse a su forma de vivir y comprobarlo: cree en Dios y confía en su acción, siendo virgen afirma: “Aquí está la esclava del Señor”. Ella Santa Virgen de las vírgenes, es virgen prudentísima, virgen digna de veneración, virgen digna de alabanza, virgen poderosa, virgen clemente y virgen fiel, sencilla y pobre. Contó durante años con el amor de José, de aquel jovenzuelo que bebía los vientos por ella y que creía profundamente en Dios. Se apoyaban uno a otro en esta excursión que es la vida. Al lado de José, en aquella Iglesia doméstica, que era la familia de Nazaret, se sentía bien acompañada, se sentía casi con respuestas. José podría haber hecho suyas, en un arrebato, las palabras del poeta Ángel González: “Yo sé que existo porque tú me imaginas. Soy alto porque tú me crees alto y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso.” Ella la perfecta madre y esposa, vivía en Nazaret, una pequeña población que nos recuerda el deber de reconocer y respetar la dignidad y misión concedidas por Dios a las mujeres. María andaba por allí, por Nazaret, alumbrando el mundo con su inagotable vocación de trabajo, descubriendo toda la gama de alegrías humanas, con su gusto por las palabras, con sus ojos abiertos desde temprano y sus pies caminando el polvo y las calles de la ciudad que resistía con el ánimo intacto hasta el anochecer. Unos pies que le llevarían más tarde al Gólgota. ¿Puede haber un dolor más grande que el de una Madre que ve cómo el hijo de sus entrañas es cruelmente maltratado y ejecutado? Ella Santa María de la Victoria es Madre de Dios, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia, Madre de la divina gracia, Madre purísima, Madre castísima, Madre virginal, Madre sin mancha de pecado, Madre inmaculada, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Creador, es la Madre del Salvador que en todo momento actúa como mujer de fe. Con el corazón en el cielo y los pies en la tierra.
Y es que como señala Pablo VI en la Exhortación Apostólica Marialis cultus “se comprueba que María de Nazaret fue ciertamente una mujer fuerte que conoció de cerca la pobreza y el sufrimiento, la huida y el destierro, situaciones éstas que no pueden escapar a la atención de los que quieran secundar con espíritu evangélico las energías liberadoras del hombre y la sociedad.”
Quisiera terminar la predicación de esta novena con una felicitación a María Reina que hace suya toda la Iglesia en el tiempo pascual: “Reina del cielo, alégrate, porque el Señor a quien mereciste llevar en tu seno resucitó según dijo.”
7 de septiembre de 2012
MAÑANA DIA 8 DIA DE FIESTA EN HONOR DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA
ACTOS DESDE HOY VIERNES:
Consagración de niños
El viernes 7 de septiembre a las 18.00 horas tendrá lugar la Consagración de niños a la Santísima Virgen. En este acto pueden participar todas las familias que lo deseen, sin necesidad de ser hermanos de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria.
Pasacalles
La Banda de Cornetas y Tambores del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga, una vez que concluyan los cultos (aproximadamente 21:00 horas) realizará un pasacalles para anunciar la fiesta de la Virgen al pueblo de Málaga; el recorrido será el siguiente: Patio de los Naranjos, Santa María, Molina Lario, plaza de la Constitución (parada), Granada, plaza del Carbón, plaza del Siglo, Molina Lario y plaza del Obispo.
8 de septiembre – Día de fiesta local en la Ciudad de Málaga
Durante la jornada del 8 de septiembre, la Catedral de Málaga se convierte en el punto neurálgico de la devoción a Santa María de la Victoria, Patrona de la Diócesis y de la Ciudad de Málaga.
10:30 horas. Llegada de la Corporación Municipal a la Catedral. Antes del comienzo de la Misa Estacional, la corporación municipal del Excmo. Ayuntamiento de Málaga realiza la tradicional ofrenda floral de 'Azucenas Victorianas', que con posteriormente exornará el frontal del trono de la Virgen.
Protocolo y ceremonial. En este día, en honor a Santa María de la Victoria, el repostero de paño azul será colocado en el balcón del edificio consistorial, tal y como establece el artículo 5º de su reglamento de protocolo y ceremonial. Por la tarde, el Pendón de la Ciudad será portado por el miembro más joven de la corporación municipal; en esta insignia figura una representación de la Patrona.
11:00 horas. Solemne Eucaristía Estacional. Presidida por el Excmo. y Rvdmo. Monseñor Jesús E. Catalá Ibáñez, Obispo de la Diócesis malacitana que estará acompañado por el Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Basílica, párrocos y sacerdotes. El acompañamiento musical correrá a cargo del órgano y la Coral de Santa María de la Victoria, bajo la dirección de D. Manuel Gámez López, Canónigo de la S.I.C.B. que pondrá el colofón con la 'Salve Malagueña a Santa María de la Victoria', compuesta por el propio director en 1984.
Coral Santa María de la Victoria. Fundada en 1969 por su actual Director, D. Manuel Gámez López. Realiza una labor, tanto de difusión de la música coral, como de colaboración con las Orquestas Ciudad de Málaga y Sinfónica de Málaga en sus temporadas musicales.
12:30 horas. Ofrenda floral. Tras la conclusión de la Solemne Eucaristía Estacional, tiene lugar la ofrenda floral, que este año se desarrollará en la fachada principal de la Catedral ante una reproducción fotográfica de 6 metros de la imagen de Santa María de la Victoria. La Real Hermandad de Santa María de la Victoria participa en este acto, que cada año organiza la Asociación Pro-Tradiciones malagueñas 'La Coracha'. Las ofrendas entregadas recibirán a la Patrona en el camarín de la Basílica de la Victoria, otras caen en forma de lluvia de pétalos cuando Santa María de la Victoria abandona la Catedral y algunas de estas flores servirán para exornar el trono de la Virgen.
Folclore malacitano. En el mismo acto participan coros, escuelas de folclore, academias de bailes regionales, entidades y asociaciones malagueñas. Este año como novedad la Banda de Cornetas y Tambores Santa María de la Victoria interpretará 'Malagueña' de Ernesto Lecuona, en honor a la Patrona de la diócesis y la ciudad de Málaga, a continuación realizará un pasacalles por el Centro Histórico de la capital.
18:30 horas. Llegada a la Catedral de los integrantes de la procesión. En el interior del primer templo de la Diócesis se organiza el cortejo procesional. Como en años anteriores el acceso de cofradías, hermandades, peñas y otras instituciones tendrá lugar por la cancela de los Jardines del Sagrario (C/ Molina Lario) y a través de la Puerta de San Nicolás accederán al interior del templo.
Orden procesional. Abre la procesión los Batidores a caballo de la Policía Local, Cruz Alzada de la Catedral escoltada por ciriales, Banda del Real Cuerpo de Bomberos, Federación Malagueña de Peñas, Centros Culturales y Casas Regionales 'La Alcazaba', Asociaciones y Hermandades de Gloria no agrupadas, Asociaciones y Hermandades de Penitencia no agrupadas, corporaciones de la Agrupación de Congregaciones y Hermandades de Gloria, corporaciones de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, Banda Municipal de Música de Málaga, Estandarte de Santa María de la Victoria, Otras Instituciones, Congregación Santos Patronos San Ciriaco y Santa Paula, Agrupación de Congregaciones y Hermandades de Gloria, Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, Autoridades Militares y de las Fuerzas del Orden, Autoridades Civiles, Guión de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, Junta de Gobierno, Director Espiritual y Señoras de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, Acólitos, Trono de Santa María de la Victoria, Clero, Cabildo Catedral, Señor Obispo y Banda de Música de la Archicofradía de la Expiración.
19:30 horas. Procesión de regreso a su Basílica y Real Santuario. El cortejo comenzará a efectuar su salida a las 19:30 horas por la Puerta de las Cadenas de la Santa Iglesia Catedral Basílica y tiene prevista la llegada a la Basílica victoriana en torno a las 23.15 horas.
Itinerario procesional. Salida por la Puerta de las Cadenas de la Santa Iglesia Catedral, Patio de los Naranjos, San Agustín, Duque de la Victoria, plaza del Siglo, plaza del Carbón, Granada, plaza de la Constitución, Marqués de Larios, Bolsa, Torre de Sandoval, Strachan, Molina Lario, plaza del Obispo, Molina Lario, Santa María, Cister, plaza de la Aduana, Alcazabilla, Victoria, plaza de la Victoria (Jardín de los Monos), Compás de la Victoria, plaza del Santuario y a su templo: Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria.
Ajuar de Santa María de la Victoria. La imagen de Santa María de la Victoria lucirá la Medalla de la Ciudad de Málaga. Como cada año porta los atributos que, por suscripción popular, fueron estrenados en 1943 con motivo de su coronación canónica: cetro y corona para la Virgen y corona para el Niño, obras de los talleres del Padre Félix Granda.
Exorno floral del trono. Junto a la ofrenda del consistorio municipal de 'Azucenas Victorianas' y flores entregadas por el pueblo de Málaga en la ofrenda matutina, el trono procesional irá exornado con nardos.
Decoración efímera. Calle Larios lucirá toldos blancos. Los balcones de calle Larios, plaza de la Constitución y Basílica de la Victoria lucirán reposteros burdeos.
Novedades 2012. En el trono de Santa María de la Victoria se lucirá luto y bastón del Hermano Mayor Honorario Perpetuo, José Atencia García, fallecido el pasado 16 de junio. El cortejo lo abrirá una cruz alzada perteneciente a la Catedral. El himno mariano 'Gloria a Ti' será acompañado por canticos de los hombres de trono, letra de Alfonsina Domínguez, música y adaptación a marcha de Narciso Pérez del Campo. Se cumple el 525 aniversario de la llegada de la imagen de la Patrona a la ciudad, por ello durante la novena las imágenes orantes de los Reyes Católicos han escoltado a Santa María de la Victoria.
20.00 horas. Repique de campanas. Los templos malagueños repicarán sus campanas, en honor a la Patrona de la Diócesis y la Ciudad de Málaga. El momento indicado por el Obispo de Málaga, D. Jesús E. Catalá Ibáñez, para manifestar esta muestra de alabanza es cuando salga de la Catedral el trono de Santa María de la Victoria, para regresar a su Basílica y Real Santuario.
OTROS DATOS FACILITADOS POR LA PAGINA EL CABILDO:
Breve reseña histórica. La vinculación de Santa María de la Victoria con la ciudad de Málaga nace en agosto de 1487, cuando después de tres meses de asedio, las tropas de Castilla y Aragón no conseguían conquistar la ciudad. Según cuenta la tradición el rey Fernando poseía en su oratorio una imagen mariana. En un sueño del rey, un anciano intercedía y pedía ante la Virgen por la consecución de la conquista. Ese mismo día llegaron a las estancias reales unos religiosos enviados por San Francisco de Paula, para pedir el permiso de fundación en España de la Orden de los Frailes Mínimos. Al mismo tiempo llevaban una carta del fundador en la que a modo de profecía indicaba al rey, que no levantase el cerco porque en tres días la ciudad caería en sus manos. El monarca entendió su sueño como una revelación divina y reconoció en el anciano a San Francisco de Paula y por tanto que la responsable de la victoria, era la imagen de la Virgen que tenía en su oratorio. Tres días después, 19 de agosto, la ciudad comenzaba un nuevo capítulo de su historia. Este episodio histórico se representa en el altar de cultos de la Catedral durante la celebración de la Solemne Novena y por ello a los pies de Santa María de la Victoria se encuentra una imagen de San Francisco de Paula.
Imagen. La imagen de Santa María de la Victoria es una escultura ejecutada en madera policromada, sedente sobre roca y con Niño en el regazo. Su autoría es una incógnita, si bien se barajan hipótesis entorno a Pedro Millán y Juan de Figueroa (Siglo XV). Destacan su frontalidad de gran empaque mayestático, rostro oval de serena expresión realista y pliegues angulosos de los vestidos. En la mano derecha porta un cetro y sobre la izquierda lleva posado un pajarito; a los pies figura la inscripción de rasgos gotizantes de finales del siglo XV (+SANTAMDLAVITORIA+). El Niño se encuentra en actitud de bendecir, es obra de Adrián Risueño (1943).
Patronazgo. La Virgen de la Victoria es Patrona Principal de la Ciudad de Málaga y de la Diócesis de Málaga desde el día 12 de diciembre de 1.867. Por un "breve" otorgado por el papa Pío IX. Era Obispo de Málaga Don Juan Nepomuceno Cascallana.
Coronación Canónica. 1940 el Papa Pío XII concedió la Coronación Canónica a la imagen de Santa María de la Victoria. En 1941 se constituye la junta pro-coronación, encargada de organizar los actos y buscar fondos necesarios. La Virgen fue coronada el 8 de febrero de 1943 por el nuncio de su Santidad, D. Cayetano Cicognani, en el Paseo del Parque junto a la fuente de las Tres Gracias. Era Obispo de Málaga Don Balbino Santos y Olivera.
Basílica y Real Santuario. El 20 de mayo del año 2007 fue proclamado como Basílica el Real Santuario de Santa María de la Victoria, por concesión del Papa Benedicto XVI; era Obispo de Málaga Don Antonio Dorado Soto. El templo de Santa María de la Victoria, se sitúa en el mismo lugar donde estuvo el campamento de Fernando el Católico durante la conquista de la ciudad en 1487. En 1492 los frailes Mínimos fueron autorizados a fundar su orden en España y en 1493 fundaban en Málaga la casa Matriz de la Orden, desde aquel momento también son conocidos como frailes 'Victorios' y fundaron la gran mayoría de los conventos en honor a la malagueña Virgen de la Victoria; actualmente continúa siendo abogada de los Mínimos. En la sala museo se guarda un báculo que según la tradición perteneció a San Francisco de Paula, fundador de esta orden. La iglesia actual fue finalizada en el año 1.700, sufragada por el Conde de Buenavista. En su exterior destaca la arquería exterior y la espadaña campanario; tiene planta de cruz latina, dos naves de capillas y coro a los pies. El retablo es del siglo XVII y está compuesto por escenas de la vida de San Francisco de Paula; en su centro se abre un arco que da paso al camarín de la Virgen. Un elemento muy particular es su torre-camarín, que encierra una simbología muy singular, siendo calificado el conjunto de pieza clave del barroco andaluz. Está conformado por tres estancias: cripta de los Condes de Buenavista, antigua Sacristía y Camarín de la Virgen; es obra del maestro Unzurrunzaga.
José Atencia García. Fallecido el 16 de junio 2012 a los 85 años. Hermano mayor hasta febrero de 2008, después de casi un cuarto de siglo, de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, corporación que rinde culto a la Patrona de la Diócesis y Ciudad de Málaga, de la que fue nombrado Hermano Mayor Honorario Perpetuo. Durante su mandato destacan la restauración de la imagen de la Virgen de la Victoria por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico; el nombramiento de Basílica Menor, por parte de la Santa Sede, para Real Santuario; la ejecución del trono de procesión del 8 de septiembre y la apertura del Museo de la Virgen de la Victoria. En antigüedad, tenía el número uno de los actuales hermanos de la corporación. Nació en 1927 en Málaga y obtuvo la Licenciatura en Medicina por la Universidad de Cádiz. Ejerció la especialidad de Hematología y Análisis Clínicos en Málaga, en el laboratorio de su propiedad, siendo uno de los impulsores de las transfusiones sanguíneas en nuestra provincia. Pasada la Guerra Civil, junto a un grupo de jóvenes, reorganiza la cofradía de los Estudiantes, de la que llegó a ser hermano mayor, y que le otorgó su Escudo de Oro. También era hermano de la Esperanza, Humildad, Salesianos y congregante de Mena. Fue presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga durante una de las etapas más complicadas de la historia de España, la Transición. Presidió el ente agrupacional entre el 19 de septiembre de 1971 y el 9 de junio de 1977; al término de su mandato recibió la máxima distinción de la Entidad, la Medalla de Oro. Pregonero de la Semana Santa en 1975. En 2005 el Excelentísimo Ayuntamiento de Málaga le concedió la Medalla de la Ciudad y el Título de Hijo Predilecto. Su Santidad el Papa Benedicto XVI, igualmente, le concedió la Cruz Pro-Ecclesia et Pontífice; esta condecoración es la más alta distinción que otorga el Vaticano por toda una vida de entrega y generosidad. Le fue impuesta el 7 de septiembre de 2008 en la Catedral de Málaga ante la imagen de Santa María de la Victoria.
Rafael Javier Pérez Pallarés (Predicador 2012). El predicador es el responsable de comunicación en el obispado de Málaga: portavoz del obispo de Málaga, Jesús Catalá, delegado de medios de la diócesis y director de la oficina de prensa de la diócesis malagueña. Es también párroco en San Ramón Nonato y todas las mañanas presenta y dirige el programa de Canal Sur Radio y Radio Andalucía Información "Palabras para la vida", un programa fruto de los acuerdos entre RTVA y los obispos andaluces. En este mismo año 2012 ha impulsado, entre otros, la celebración del 'Vía Crucis de los Periodistas' en el teatro romano y la representación, en el primer templo de la diócesis, de 'El Evangelio de San Juan', interpretado por Rafael Álvarez "El Brujo". Desde su ordenación como sacerdote en el año 2.000, ha desarrollado su labor pastoral en las localidades de Melilla, Fuente Piedra, Alameda y Málaga. Cuenta con 41 años, lo que lo convierte en uno de los predicadores más jóvenes de la historia.
Consagración de niños
El viernes 7 de septiembre a las 18.00 horas tendrá lugar la Consagración de niños a la Santísima Virgen. En este acto pueden participar todas las familias que lo deseen, sin necesidad de ser hermanos de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria.
Pasacalles
La Banda de Cornetas y Tambores del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga, una vez que concluyan los cultos (aproximadamente 21:00 horas) realizará un pasacalles para anunciar la fiesta de la Virgen al pueblo de Málaga; el recorrido será el siguiente: Patio de los Naranjos, Santa María, Molina Lario, plaza de la Constitución (parada), Granada, plaza del Carbón, plaza del Siglo, Molina Lario y plaza del Obispo.
8 de septiembre – Día de fiesta local en la Ciudad de Málaga
Durante la jornada del 8 de septiembre, la Catedral de Málaga se convierte en el punto neurálgico de la devoción a Santa María de la Victoria, Patrona de la Diócesis y de la Ciudad de Málaga.
10:30 horas. Llegada de la Corporación Municipal a la Catedral. Antes del comienzo de la Misa Estacional, la corporación municipal del Excmo. Ayuntamiento de Málaga realiza la tradicional ofrenda floral de 'Azucenas Victorianas', que con posteriormente exornará el frontal del trono de la Virgen.
Protocolo y ceremonial. En este día, en honor a Santa María de la Victoria, el repostero de paño azul será colocado en el balcón del edificio consistorial, tal y como establece el artículo 5º de su reglamento de protocolo y ceremonial. Por la tarde, el Pendón de la Ciudad será portado por el miembro más joven de la corporación municipal; en esta insignia figura una representación de la Patrona.
11:00 horas. Solemne Eucaristía Estacional. Presidida por el Excmo. y Rvdmo. Monseñor Jesús E. Catalá Ibáñez, Obispo de la Diócesis malacitana que estará acompañado por el Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Basílica, párrocos y sacerdotes. El acompañamiento musical correrá a cargo del órgano y la Coral de Santa María de la Victoria, bajo la dirección de D. Manuel Gámez López, Canónigo de la S.I.C.B. que pondrá el colofón con la 'Salve Malagueña a Santa María de la Victoria', compuesta por el propio director en 1984.
Coral Santa María de la Victoria. Fundada en 1969 por su actual Director, D. Manuel Gámez López. Realiza una labor, tanto de difusión de la música coral, como de colaboración con las Orquestas Ciudad de Málaga y Sinfónica de Málaga en sus temporadas musicales.
12:30 horas. Ofrenda floral. Tras la conclusión de la Solemne Eucaristía Estacional, tiene lugar la ofrenda floral, que este año se desarrollará en la fachada principal de la Catedral ante una reproducción fotográfica de 6 metros de la imagen de Santa María de la Victoria. La Real Hermandad de Santa María de la Victoria participa en este acto, que cada año organiza la Asociación Pro-Tradiciones malagueñas 'La Coracha'. Las ofrendas entregadas recibirán a la Patrona en el camarín de la Basílica de la Victoria, otras caen en forma de lluvia de pétalos cuando Santa María de la Victoria abandona la Catedral y algunas de estas flores servirán para exornar el trono de la Virgen.
Folclore malacitano. En el mismo acto participan coros, escuelas de folclore, academias de bailes regionales, entidades y asociaciones malagueñas. Este año como novedad la Banda de Cornetas y Tambores Santa María de la Victoria interpretará 'Malagueña' de Ernesto Lecuona, en honor a la Patrona de la diócesis y la ciudad de Málaga, a continuación realizará un pasacalles por el Centro Histórico de la capital.
18:30 horas. Llegada a la Catedral de los integrantes de la procesión. En el interior del primer templo de la Diócesis se organiza el cortejo procesional. Como en años anteriores el acceso de cofradías, hermandades, peñas y otras instituciones tendrá lugar por la cancela de los Jardines del Sagrario (C/ Molina Lario) y a través de la Puerta de San Nicolás accederán al interior del templo.
Orden procesional. Abre la procesión los Batidores a caballo de la Policía Local, Cruz Alzada de la Catedral escoltada por ciriales, Banda del Real Cuerpo de Bomberos, Federación Malagueña de Peñas, Centros Culturales y Casas Regionales 'La Alcazaba', Asociaciones y Hermandades de Gloria no agrupadas, Asociaciones y Hermandades de Penitencia no agrupadas, corporaciones de la Agrupación de Congregaciones y Hermandades de Gloria, corporaciones de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, Banda Municipal de Música de Málaga, Estandarte de Santa María de la Victoria, Otras Instituciones, Congregación Santos Patronos San Ciriaco y Santa Paula, Agrupación de Congregaciones y Hermandades de Gloria, Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, Autoridades Militares y de las Fuerzas del Orden, Autoridades Civiles, Guión de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, Junta de Gobierno, Director Espiritual y Señoras de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, Acólitos, Trono de Santa María de la Victoria, Clero, Cabildo Catedral, Señor Obispo y Banda de Música de la Archicofradía de la Expiración.
19:30 horas. Procesión de regreso a su Basílica y Real Santuario. El cortejo comenzará a efectuar su salida a las 19:30 horas por la Puerta de las Cadenas de la Santa Iglesia Catedral Basílica y tiene prevista la llegada a la Basílica victoriana en torno a las 23.15 horas.
Itinerario procesional. Salida por la Puerta de las Cadenas de la Santa Iglesia Catedral, Patio de los Naranjos, San Agustín, Duque de la Victoria, plaza del Siglo, plaza del Carbón, Granada, plaza de la Constitución, Marqués de Larios, Bolsa, Torre de Sandoval, Strachan, Molina Lario, plaza del Obispo, Molina Lario, Santa María, Cister, plaza de la Aduana, Alcazabilla, Victoria, plaza de la Victoria (Jardín de los Monos), Compás de la Victoria, plaza del Santuario y a su templo: Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria.
Ajuar de Santa María de la Victoria. La imagen de Santa María de la Victoria lucirá la Medalla de la Ciudad de Málaga. Como cada año porta los atributos que, por suscripción popular, fueron estrenados en 1943 con motivo de su coronación canónica: cetro y corona para la Virgen y corona para el Niño, obras de los talleres del Padre Félix Granda.
Exorno floral del trono. Junto a la ofrenda del consistorio municipal de 'Azucenas Victorianas' y flores entregadas por el pueblo de Málaga en la ofrenda matutina, el trono procesional irá exornado con nardos.
Decoración efímera. Calle Larios lucirá toldos blancos. Los balcones de calle Larios, plaza de la Constitución y Basílica de la Victoria lucirán reposteros burdeos.
Novedades 2012. En el trono de Santa María de la Victoria se lucirá luto y bastón del Hermano Mayor Honorario Perpetuo, José Atencia García, fallecido el pasado 16 de junio. El cortejo lo abrirá una cruz alzada perteneciente a la Catedral. El himno mariano 'Gloria a Ti' será acompañado por canticos de los hombres de trono, letra de Alfonsina Domínguez, música y adaptación a marcha de Narciso Pérez del Campo. Se cumple el 525 aniversario de la llegada de la imagen de la Patrona a la ciudad, por ello durante la novena las imágenes orantes de los Reyes Católicos han escoltado a Santa María de la Victoria.
20.00 horas. Repique de campanas. Los templos malagueños repicarán sus campanas, en honor a la Patrona de la Diócesis y la Ciudad de Málaga. El momento indicado por el Obispo de Málaga, D. Jesús E. Catalá Ibáñez, para manifestar esta muestra de alabanza es cuando salga de la Catedral el trono de Santa María de la Victoria, para regresar a su Basílica y Real Santuario.
OTROS DATOS FACILITADOS POR LA PAGINA EL CABILDO:
Breve reseña histórica. La vinculación de Santa María de la Victoria con la ciudad de Málaga nace en agosto de 1487, cuando después de tres meses de asedio, las tropas de Castilla y Aragón no conseguían conquistar la ciudad. Según cuenta la tradición el rey Fernando poseía en su oratorio una imagen mariana. En un sueño del rey, un anciano intercedía y pedía ante la Virgen por la consecución de la conquista. Ese mismo día llegaron a las estancias reales unos religiosos enviados por San Francisco de Paula, para pedir el permiso de fundación en España de la Orden de los Frailes Mínimos. Al mismo tiempo llevaban una carta del fundador en la que a modo de profecía indicaba al rey, que no levantase el cerco porque en tres días la ciudad caería en sus manos. El monarca entendió su sueño como una revelación divina y reconoció en el anciano a San Francisco de Paula y por tanto que la responsable de la victoria, era la imagen de la Virgen que tenía en su oratorio. Tres días después, 19 de agosto, la ciudad comenzaba un nuevo capítulo de su historia. Este episodio histórico se representa en el altar de cultos de la Catedral durante la celebración de la Solemne Novena y por ello a los pies de Santa María de la Victoria se encuentra una imagen de San Francisco de Paula.
Imagen. La imagen de Santa María de la Victoria es una escultura ejecutada en madera policromada, sedente sobre roca y con Niño en el regazo. Su autoría es una incógnita, si bien se barajan hipótesis entorno a Pedro Millán y Juan de Figueroa (Siglo XV). Destacan su frontalidad de gran empaque mayestático, rostro oval de serena expresión realista y pliegues angulosos de los vestidos. En la mano derecha porta un cetro y sobre la izquierda lleva posado un pajarito; a los pies figura la inscripción de rasgos gotizantes de finales del siglo XV (+SANTAMDLAVITORIA+). El Niño se encuentra en actitud de bendecir, es obra de Adrián Risueño (1943).
Patronazgo. La Virgen de la Victoria es Patrona Principal de la Ciudad de Málaga y de la Diócesis de Málaga desde el día 12 de diciembre de 1.867. Por un "breve" otorgado por el papa Pío IX. Era Obispo de Málaga Don Juan Nepomuceno Cascallana.
Coronación Canónica. 1940 el Papa Pío XII concedió la Coronación Canónica a la imagen de Santa María de la Victoria. En 1941 se constituye la junta pro-coronación, encargada de organizar los actos y buscar fondos necesarios. La Virgen fue coronada el 8 de febrero de 1943 por el nuncio de su Santidad, D. Cayetano Cicognani, en el Paseo del Parque junto a la fuente de las Tres Gracias. Era Obispo de Málaga Don Balbino Santos y Olivera.
Basílica y Real Santuario. El 20 de mayo del año 2007 fue proclamado como Basílica el Real Santuario de Santa María de la Victoria, por concesión del Papa Benedicto XVI; era Obispo de Málaga Don Antonio Dorado Soto. El templo de Santa María de la Victoria, se sitúa en el mismo lugar donde estuvo el campamento de Fernando el Católico durante la conquista de la ciudad en 1487. En 1492 los frailes Mínimos fueron autorizados a fundar su orden en España y en 1493 fundaban en Málaga la casa Matriz de la Orden, desde aquel momento también son conocidos como frailes 'Victorios' y fundaron la gran mayoría de los conventos en honor a la malagueña Virgen de la Victoria; actualmente continúa siendo abogada de los Mínimos. En la sala museo se guarda un báculo que según la tradición perteneció a San Francisco de Paula, fundador de esta orden. La iglesia actual fue finalizada en el año 1.700, sufragada por el Conde de Buenavista. En su exterior destaca la arquería exterior y la espadaña campanario; tiene planta de cruz latina, dos naves de capillas y coro a los pies. El retablo es del siglo XVII y está compuesto por escenas de la vida de San Francisco de Paula; en su centro se abre un arco que da paso al camarín de la Virgen. Un elemento muy particular es su torre-camarín, que encierra una simbología muy singular, siendo calificado el conjunto de pieza clave del barroco andaluz. Está conformado por tres estancias: cripta de los Condes de Buenavista, antigua Sacristía y Camarín de la Virgen; es obra del maestro Unzurrunzaga.
José Atencia García. Fallecido el 16 de junio 2012 a los 85 años. Hermano mayor hasta febrero de 2008, después de casi un cuarto de siglo, de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, corporación que rinde culto a la Patrona de la Diócesis y Ciudad de Málaga, de la que fue nombrado Hermano Mayor Honorario Perpetuo. Durante su mandato destacan la restauración de la imagen de la Virgen de la Victoria por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico; el nombramiento de Basílica Menor, por parte de la Santa Sede, para Real Santuario; la ejecución del trono de procesión del 8 de septiembre y la apertura del Museo de la Virgen de la Victoria. En antigüedad, tenía el número uno de los actuales hermanos de la corporación. Nació en 1927 en Málaga y obtuvo la Licenciatura en Medicina por la Universidad de Cádiz. Ejerció la especialidad de Hematología y Análisis Clínicos en Málaga, en el laboratorio de su propiedad, siendo uno de los impulsores de las transfusiones sanguíneas en nuestra provincia. Pasada la Guerra Civil, junto a un grupo de jóvenes, reorganiza la cofradía de los Estudiantes, de la que llegó a ser hermano mayor, y que le otorgó su Escudo de Oro. También era hermano de la Esperanza, Humildad, Salesianos y congregante de Mena. Fue presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga durante una de las etapas más complicadas de la historia de España, la Transición. Presidió el ente agrupacional entre el 19 de septiembre de 1971 y el 9 de junio de 1977; al término de su mandato recibió la máxima distinción de la Entidad, la Medalla de Oro. Pregonero de la Semana Santa en 1975. En 2005 el Excelentísimo Ayuntamiento de Málaga le concedió la Medalla de la Ciudad y el Título de Hijo Predilecto. Su Santidad el Papa Benedicto XVI, igualmente, le concedió la Cruz Pro-Ecclesia et Pontífice; esta condecoración es la más alta distinción que otorga el Vaticano por toda una vida de entrega y generosidad. Le fue impuesta el 7 de septiembre de 2008 en la Catedral de Málaga ante la imagen de Santa María de la Victoria.
Rafael Javier Pérez Pallarés (Predicador 2012). El predicador es el responsable de comunicación en el obispado de Málaga: portavoz del obispo de Málaga, Jesús Catalá, delegado de medios de la diócesis y director de la oficina de prensa de la diócesis malagueña. Es también párroco en San Ramón Nonato y todas las mañanas presenta y dirige el programa de Canal Sur Radio y Radio Andalucía Información "Palabras para la vida", un programa fruto de los acuerdos entre RTVA y los obispos andaluces. En este mismo año 2012 ha impulsado, entre otros, la celebración del 'Vía Crucis de los Periodistas' en el teatro romano y la representación, en el primer templo de la diócesis, de 'El Evangelio de San Juan', interpretado por Rafael Álvarez "El Brujo". Desde su ordenación como sacerdote en el año 2.000, ha desarrollado su labor pastoral en las localidades de Melilla, Fuente Piedra, Alameda y Málaga. Cuenta con 41 años, lo que lo convierte en uno de los predicadores más jóvenes de la historia.
6 de septiembre de 2012
HOMILIA DE DIA SEPTIMO DE LA NOVENA A SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Día 7: María, modelo de vida creyente
A la beata Madre Teresa le preguntaron cuál sería
lo primero que se debería cambiar en la Iglesia. Su respuesta fue: usted
y yo. Esta anécdota pone de relieve dos cosas: por un lado, que la
Iglesia la formamos todos los bautizados: no solamente el Papa, los
obispos, los sacerdotes o los religiosos y religiosas. Y por otro
constata la convicción de que sí es necesario un cambio.
A raíz de esto, la pregunta brota de manera espontánea: ¿Y cómo se debe
hacer este cambio? ¿Qué debe motivarlo? El motivo fundamental que debe
ser el motor del cambio en la Iglesia se encuentra en la misión que
Jesús ha encomendado a la comunidad. Y que María lideró con los
apóstoles. Como recuerda el Concilio Vaticano II “la misión de la
Iglesia tiende a la santificación de los hombres que hay que conseguir
con la fe en Cristo y con su gracia.”
Es precisamente desde esta óptica, desde la óptica de la santificación y la misión, desde donde tú y yo, debemos vivir las preocupaciones de la gente y dedicarnos a ellas sin reservas para continuar el intercambio sagrado que comenzó con el misterio de la Encarnación. No podemos olvidar el sufrimiento de miles de familias malagueñas y melillenses a las que ahoga la crisis de fe, espiritual, emocional o económica por la que están pasando.
Hoy como en las bodas de Caná, Santa María de la Victoria está diciendo: "Esos no tiene vino". Tú y yo con la ayuda de Dios, estamos encargados de repartir ese vino. No dudes que es el mejor. El vino del Evangelio que tendremos que ofrecer sin acomodaros a los criterios mundanos. No podemos descafeinarlo. Rebajarlo. Adaptarlo. Ideologizarlo. Te confieso algo, me encanta la postura de la Virgen y de su Hijo en este Evangelio. ¿No has pensado en un caso similar lo que hubiera hecho unas personas muy espirituales? Quizá hubiesen dicho, es mejor que dejen ya de beber, es preferible hacer un sacrificio, que ofrezcan al Señor esta humillación de haberse quedado sin vino. Es mejor que se queden las cosas así; así no se da pie a que se alegren demasiado.... Sin embargo, Cristo regala vino abundante y de calidad. Madre e Hijo entran en complicidad. Me encanta aunque me surge una pregunta ¿es Jesús de Nazaret un provocador de borracheras poniendo un vino de semejante calidad? No. Él sabe que el listón hay que ponerlo alto. Que tenemos que hacer las cosas con excelencia. E incluso sabe que si al hombre con caridad le pones delante incluso lo que pudiera dañarle le es fácil moderarse ante ello. Por tanto, no estamos ante un momento histórico que nos obligue a buscar una nueva táctica que ponga en valor otra vez la Iglesia. Se trata de crecer como creyentes, con el telón de fondo de las bodas de Caná, en santidad. Todos estamos llamados a ser santos. Todos. Seglares incluidos. La santidad que se le exige al sacerdote se le exige, desde su vocación específica al seglar, a todos los seglares. Hay seglares que se dan golpes de pecho, que participan de la dinámica eclesial, que formalmente son católicos impecables y a poco que descorramos la cortina de su trastienda descubrimos que viven como paganos cuya única gloria es el vientre.
Estamos llamados a llevar la fe a su plena identidad quitando lo que estando disfrazado de fe son meras convicciones y hábitos que nos alejan de la sociedad. Aquello que casi de forma natural hacemos convivir con la condición de creyentes y paradójicamente está situado en las antípodas del Evangelio: mentiras, robo, adulterio, desacralización, fornicación, falta de respeto a la dignidad humana, apostasía, impureza…
Hoy parece que poca gente quiere oír palabras que descubran nuestras verdades más profundas. Sin embargo no se puede llegar al conocimiento de Dios sin un mínimo de conocimiento propio. Cómo puedo sentirme amado y perdonado si antes no he experimentado mi pecado, mi verdad. ¿Por qué fue tan agraciada la Santísima Virgen de la Victoria si no era porque se sabía y sentía una pequeña y poquita cosa?
¡Qué grandes cosas podría hacer Dios en nosotros y con nosotros si conociéramos quién es Él y quienes nosotros! Queremos experimentar a Dios sin haber experimentado antes el barro del que estamos hechos. Queremos oír palabras que halaguen nuestros oídos y así quedamos estancados en nuestra propia mentira. Hablemos claro con caridad. Expongamos clara la verdad que surge del Evangelio; y hagámoslo sin imponer. Que se note que lo que repartimos se nos ha dado antes. Tenemos que llegar a todos, incluso a los que no tienen disposición de escuchar. Tenemos que llegar a todos, que todo lo hagamos por Cristo, que todos sean para Cristo. ¿Has pensado que quizá la única vez que alguien tenga oportunidad de hablar de Cristo y de su Madre sea a través de ti?
Es precisamente desde esta óptica, desde la óptica de la santificación y la misión, desde donde tú y yo, debemos vivir las preocupaciones de la gente y dedicarnos a ellas sin reservas para continuar el intercambio sagrado que comenzó con el misterio de la Encarnación. No podemos olvidar el sufrimiento de miles de familias malagueñas y melillenses a las que ahoga la crisis de fe, espiritual, emocional o económica por la que están pasando.
Hoy como en las bodas de Caná, Santa María de la Victoria está diciendo: "Esos no tiene vino". Tú y yo con la ayuda de Dios, estamos encargados de repartir ese vino. No dudes que es el mejor. El vino del Evangelio que tendremos que ofrecer sin acomodaros a los criterios mundanos. No podemos descafeinarlo. Rebajarlo. Adaptarlo. Ideologizarlo. Te confieso algo, me encanta la postura de la Virgen y de su Hijo en este Evangelio. ¿No has pensado en un caso similar lo que hubiera hecho unas personas muy espirituales? Quizá hubiesen dicho, es mejor que dejen ya de beber, es preferible hacer un sacrificio, que ofrezcan al Señor esta humillación de haberse quedado sin vino. Es mejor que se queden las cosas así; así no se da pie a que se alegren demasiado.... Sin embargo, Cristo regala vino abundante y de calidad. Madre e Hijo entran en complicidad. Me encanta aunque me surge una pregunta ¿es Jesús de Nazaret un provocador de borracheras poniendo un vino de semejante calidad? No. Él sabe que el listón hay que ponerlo alto. Que tenemos que hacer las cosas con excelencia. E incluso sabe que si al hombre con caridad le pones delante incluso lo que pudiera dañarle le es fácil moderarse ante ello. Por tanto, no estamos ante un momento histórico que nos obligue a buscar una nueva táctica que ponga en valor otra vez la Iglesia. Se trata de crecer como creyentes, con el telón de fondo de las bodas de Caná, en santidad. Todos estamos llamados a ser santos. Todos. Seglares incluidos. La santidad que se le exige al sacerdote se le exige, desde su vocación específica al seglar, a todos los seglares. Hay seglares que se dan golpes de pecho, que participan de la dinámica eclesial, que formalmente son católicos impecables y a poco que descorramos la cortina de su trastienda descubrimos que viven como paganos cuya única gloria es el vientre.
Estamos llamados a llevar la fe a su plena identidad quitando lo que estando disfrazado de fe son meras convicciones y hábitos que nos alejan de la sociedad. Aquello que casi de forma natural hacemos convivir con la condición de creyentes y paradójicamente está situado en las antípodas del Evangelio: mentiras, robo, adulterio, desacralización, fornicación, falta de respeto a la dignidad humana, apostasía, impureza…
Hoy parece que poca gente quiere oír palabras que descubran nuestras verdades más profundas. Sin embargo no se puede llegar al conocimiento de Dios sin un mínimo de conocimiento propio. Cómo puedo sentirme amado y perdonado si antes no he experimentado mi pecado, mi verdad. ¿Por qué fue tan agraciada la Santísima Virgen de la Victoria si no era porque se sabía y sentía una pequeña y poquita cosa?
¡Qué grandes cosas podría hacer Dios en nosotros y con nosotros si conociéramos quién es Él y quienes nosotros! Queremos experimentar a Dios sin haber experimentado antes el barro del que estamos hechos. Queremos oír palabras que halaguen nuestros oídos y así quedamos estancados en nuestra propia mentira. Hablemos claro con caridad. Expongamos clara la verdad que surge del Evangelio; y hagámoslo sin imponer. Que se note que lo que repartimos se nos ha dado antes. Tenemos que llegar a todos, incluso a los que no tienen disposición de escuchar. Tenemos que llegar a todos, que todo lo hagamos por Cristo, que todos sean para Cristo. ¿Has pensado que quizá la única vez que alguien tenga oportunidad de hablar de Cristo y de su Madre sea a través de ti?
5 de septiembre de 2012
FESTIVIDAD DE LA PATRONA EL DIA 8 DE SEPTIEMBRE
ACTOS PARA ESE DIA:
EL DIA 8 A LAS 11 DE LA MAÑANA MISA PONTIFICAL CON EL OBISPO Y TODOS LOS SACERDOTES DE LA DIOCESIS EN LA CATEDRAL.
Y A LAS 19:30 PROCESION DE VUELTA TRIUNFAL DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA DESDE SU CATEDRAL DONDE ESTA EN ESTOS DIAS DE NOVENA A SU RESIDENCIA HABITUAL EL SANTUARIO DE LA VICTORIA.
EL ITINERARIO LO PONDREMOS EL VIERNES.
EL DIA 8 A LAS 11 DE LA MAÑANA MISA PONTIFICAL CON EL OBISPO Y TODOS LOS SACERDOTES DE LA DIOCESIS EN LA CATEDRAL.
Y A LAS 19:30 PROCESION DE VUELTA TRIUNFAL DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA DESDE SU CATEDRAL DONDE ESTA EN ESTOS DIAS DE NOVENA A SU RESIDENCIA HABITUAL EL SANTUARIO DE LA VICTORIA.
EL ITINERARIO LO PONDREMOS EL VIERNES.
HOMILIA DEL SEXTO DIA DE LA NOVENA A SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Día 6: María, madre junto a la cruz
Con frecuencia nuestra sociedad huye del
sufrimiento como de la peste. Hasta el punto de que cuando el
sufrimiento parece emerger en el horizonte hay quien pretende legislar
para evitar que el niño que va a nacer sufra, que el anciano sufra, que
el ser humano sufra.
Detrás de este deseo de arrinconar hasta hacer desaparecer el
sufrimiento puede haber un legítimo deseo de felicidad y bienestar que
nos ha hecho avanzar y mejorar. También puede haber otros intereses
menos limpios, más oscuros, manchados por determinadas políticas de
mercado.
El sufrimiento es compañero de viaje en la vida. Y pretender que desaparezca aparte de ser tarea inútil nos conduce a la deshumanización. ¿Dónde podemos encontrar luz para sobrellevar el sufrimiento? ¿Dónde está Dios cuando emerge el sufrimiento en la vida? ¿Dios es sádico? ¿Dios calla? ¿Dios está ausente? Dios está en el mismo sufrimiento. Por la fe sabemos que en Dios somos, nos movemos y existimos. Por tanto, nada es ajeno al amor de Dios. Cuando un niño sufre, cuando un enfermo sufre, cuando un padre o una madre sufre Dios está con él. Codo con codo. Pero necesitamos saberlo, descubrirlo, experimentarlo. Y para eso hace falta fe. Santa María de la Victoria experimentó el sufrimiento en su vida. Basta echar una ojeada a su biografía. Se queda embarazada, desposada con José, sin tener relaciones sexuales con un hombre ¿qué pensarían sus padres, que pensaría José, que pensarían sus vecinos? Pero más allá de la incertidumbre que el imprevisto embarazo pudiese despertar en su interior, a poco que nos adentremos en su biografía descubrimos que María emigró a Egipto con su familia; es emigrante. María perdió a sus padres; es huérfana. María perdió a su esposo; es viuda. María vio como su único hijo era incomprendido, despreciado, acosado. Hasta el punto que es asesinado. María perdió a su único Hijo. ¿Cómo afrontó esta mujer tanta pena, tanto sufrimiento, tanta incomprensión en su vida? La respuesta la encontramos en el sentido transcendente con y en el que vivió.
Ser inmigrante es duro. Haber sido repudiada, lo hubiera sido más aún. Ser viuda y tirar adelante con la educación de Jesús era difícil. Pero ver morir a su hijo es desgarrador para una madre. El lugar por excelencia del sufrimiento materno es el Calvario. Y el lugar donde podemos encontrar respuesta al sufrimiento humano. Miremos con los ojos de la fe y busquemos el encuentro de Cristo y Santa María de la Victoria. Oigamos sus palabras, contemplemos sus gestos, metámonos en sus sentimientos, vivamos su entrega y su ilimitada confianza. Lo que se vivió en el Calvario en aquella mañana y tarde de aquel dramático viernes no es algo pasado, ni simple recuerdo de lo que aconteciera hace tiempo. Es memoria, actualización vida, presencia.
Mirad y ved si puede haber dolor más inmenso que el dolor de la Madre. Cuanto más se bajaba la cabeza del Hijo, más se elevaba la de la Madre. Cuanto más se cerraban los ojos del Hijo, más se abrían los de la Madre. Cuanto más se hundía el cuerpo del Hijo, más se erguía el de la Madre y elevaba los brazos para que el cuerpo muerto del Hijo cayera sobre el vivo amor de su Madre. María es la Madre más Dolorosa y paradójicamente la Mujer más glorificada y victoriosa. Su Hijo asesinado vuelve a la vida en la mañana del domingo.
Trasciende este puñado de horas que nos ha tocado vivir en esta bendita tierra. Barrena el aparente sinsentido del dolor. Descubre una nueva manera de vivir. Malo es morir de sed, pero peor morir teniendo el agua tan cerca. Cristo vivo se pone a tu lado. Pasa delante de tus ojos. Se sienta junto a la cama del enfermo. Del agonizante. Se sienta junto a ti postrado en el banco de la paciencia.
Contempla la imagen de Santa María de la Victoria porque no es un mero icono que se procesiona con devoción por las calles de nuestra Málaga y por su barrio victoriano sino respuesta y sentido al sufrimiento que ahoga la vida de tantos malagueños y melillenses. Sé devoto de la Virgen de la Victoria para transmitir a los demás sentido a la vida. Para llevar a quien sufre alivio y consuelo. Si eres hijo de tal Madre sabrás hacerlo, contempla, reza, lucha, confía y actúa.
El sufrimiento es compañero de viaje en la vida. Y pretender que desaparezca aparte de ser tarea inútil nos conduce a la deshumanización. ¿Dónde podemos encontrar luz para sobrellevar el sufrimiento? ¿Dónde está Dios cuando emerge el sufrimiento en la vida? ¿Dios es sádico? ¿Dios calla? ¿Dios está ausente? Dios está en el mismo sufrimiento. Por la fe sabemos que en Dios somos, nos movemos y existimos. Por tanto, nada es ajeno al amor de Dios. Cuando un niño sufre, cuando un enfermo sufre, cuando un padre o una madre sufre Dios está con él. Codo con codo. Pero necesitamos saberlo, descubrirlo, experimentarlo. Y para eso hace falta fe. Santa María de la Victoria experimentó el sufrimiento en su vida. Basta echar una ojeada a su biografía. Se queda embarazada, desposada con José, sin tener relaciones sexuales con un hombre ¿qué pensarían sus padres, que pensaría José, que pensarían sus vecinos? Pero más allá de la incertidumbre que el imprevisto embarazo pudiese despertar en su interior, a poco que nos adentremos en su biografía descubrimos que María emigró a Egipto con su familia; es emigrante. María perdió a sus padres; es huérfana. María perdió a su esposo; es viuda. María vio como su único hijo era incomprendido, despreciado, acosado. Hasta el punto que es asesinado. María perdió a su único Hijo. ¿Cómo afrontó esta mujer tanta pena, tanto sufrimiento, tanta incomprensión en su vida? La respuesta la encontramos en el sentido transcendente con y en el que vivió.
Ser inmigrante es duro. Haber sido repudiada, lo hubiera sido más aún. Ser viuda y tirar adelante con la educación de Jesús era difícil. Pero ver morir a su hijo es desgarrador para una madre. El lugar por excelencia del sufrimiento materno es el Calvario. Y el lugar donde podemos encontrar respuesta al sufrimiento humano. Miremos con los ojos de la fe y busquemos el encuentro de Cristo y Santa María de la Victoria. Oigamos sus palabras, contemplemos sus gestos, metámonos en sus sentimientos, vivamos su entrega y su ilimitada confianza. Lo que se vivió en el Calvario en aquella mañana y tarde de aquel dramático viernes no es algo pasado, ni simple recuerdo de lo que aconteciera hace tiempo. Es memoria, actualización vida, presencia.
Mirad y ved si puede haber dolor más inmenso que el dolor de la Madre. Cuanto más se bajaba la cabeza del Hijo, más se elevaba la de la Madre. Cuanto más se cerraban los ojos del Hijo, más se abrían los de la Madre. Cuanto más se hundía el cuerpo del Hijo, más se erguía el de la Madre y elevaba los brazos para que el cuerpo muerto del Hijo cayera sobre el vivo amor de su Madre. María es la Madre más Dolorosa y paradójicamente la Mujer más glorificada y victoriosa. Su Hijo asesinado vuelve a la vida en la mañana del domingo.
Trasciende este puñado de horas que nos ha tocado vivir en esta bendita tierra. Barrena el aparente sinsentido del dolor. Descubre una nueva manera de vivir. Malo es morir de sed, pero peor morir teniendo el agua tan cerca. Cristo vivo se pone a tu lado. Pasa delante de tus ojos. Se sienta junto a la cama del enfermo. Del agonizante. Se sienta junto a ti postrado en el banco de la paciencia.
Contempla la imagen de Santa María de la Victoria porque no es un mero icono que se procesiona con devoción por las calles de nuestra Málaga y por su barrio victoriano sino respuesta y sentido al sufrimiento que ahoga la vida de tantos malagueños y melillenses. Sé devoto de la Virgen de la Victoria para transmitir a los demás sentido a la vida. Para llevar a quien sufre alivio y consuelo. Si eres hijo de tal Madre sabrás hacerlo, contempla, reza, lucha, confía y actúa.
HOMILIA DEL QUINTO DIA DE LA NOVENA A SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Día 5: María, mujer contemplativa
«¿Qué es esta vida si, llenos de preocupaciones, no
tenemos tiempo de pararnos y mirar?» Estas palabras de un poeta y
vagabundo galés sitúan ante la realidad de la contemplación. Algo que
brilla por su ausencia en algunos creyentes. Hay quien apenas repara en
lo que ocurre a su alrededor. Hay quien olvidó dejarse sorprender como
cuando eran niños.
María de Nazaret, la eterna niña, la eterna pura, la mujer
contemplativa por excelencia es modelo de contemplación. Lo que le
ocurría lo meditaba en su interior, en su corazón, leeremos en el
Evangelio. La contemplación es un vehículo privilegiado para ir
consolidando la llamada a la santidad que todos tenemos. Nos permite
vivir la vida con la mirada de Dios. Con la mirada de la eterna
infancia, si no os hacéis como niños no entraréis en el Reino de los
Cielos. ¿Te suena de algo la frase?
Buscamos en libros de autoayuda, en palabras humanas algo que oriente nuestra vida y, con cierta frecuencia, olvidamos que la contemplación abre a la Trascendencia y a la verdad última del ser humano. Al sentido último de la vida. El camino hacia el interior y hacia lo que trasciende es una vía de iluminación interior privilegiada que Santa María de la Victoria vivió con la fuerza de quien se sabía de Dios y había abandonado su vida a Dios. Entregando su vida a Dios. Es una experiencia que abarca todas las dimensiones de la vida personal y se extiende al ser y hacer de la persona, desde la autonomía de la conciencia y la aspiración a la felicidad.
Hubo quien afirmó que el cristiano del siglo XX será un místico o no será cristiano; hoy quizá cabría ampliarlo y decir que la persona del siglo XXI será mística o no será persona si por mística entendemos aquella persona que ha descubierto el fondo incandescente y divino que reside en el corazón de cada ser.
La crisis que atravesamos caracterizada por un gran desconcierto denuncia por una parte un aspecto aburrido, definitivamente anacrónico de una civilización materialista, que intenta aún ofrecerse como portadora del futuro. Contra esa ilusión, la reacción instintiva de numerosas personas a través de manifestaciones o declaraciones revestidas de violencia o de esperpento; manifiesta, dentro de sus mismos excesos, una cierta significación. Esta generación está esperando otra cosa. ¿No ves que algo nuevo está naciendo? Precisamente por eso estás llamado a mostrar el camino de la experiencia trascendente. Se trata de mostrar el camino de la salida a la crisis espiritual y de valores que atravesamos como si de un desierto se tratase.
Los primeros Padres del cristianismo hablan de que si bien fuimos creados “a imagen y semejanza de Dios”, al dejarnos llevar por la pulsión de apropiación perdimos la semejanza pero no la imagen que es la huella o semilla divina presente en todo ser humano. Por tanto, la tarea de toda persona es la de restaurar la semejanza con Dios: pasar de la pulsión de apropiación a la actitud de donación. Y en María encontramos el modelo de creyente que alcanzó plenamente esta restauración. Esta tarea no es un lujo reservado a algunos, sino que es camino de humanización indispensable para todo el mundo. Y de santidad. Y que Santa María de la Victoria experimentó. ¿Quieres ser un hombre, una mujer de Dios? Contempla cómo vivió María la experiencia trascendente en su vida. Si nos desarmamos, si nos desposeemos, si nos abrimos al hombre-Dios que hace nuevas todas las cosas, Él entonces nos da un tiempo nuevo en el que todo es posible. Aunque para eso sea necesario convertirnos.
La primera palabra de la primera predicación de Jesús de Nazaret fue: “convertíos”. La palabra aramea utilizada por Jesús fue “tob”, “volver” “refluir en Dios”. En griego, el término es metanoia:ir más allá, elevarse más que la mente. En latín, conversión significa trastocarse, dar un giro. Implica un nuevo estado de conciencia que supone experiencia de Dios y de la propia interioridad que reside en el corazón. Pero no el corazón entendido como el órgano de la afectividad sino el ámbito más interno y transparente, que se convierte en “sede” del espíritu. Lo que los hebreos llaman leb. Y es precisamente ahí, en el espíritu a través del corazón donde se da el encuentro con la Trascendencia. Sumergir en el interior el intelecto y que toda actividad se realice desde el corazón es signo de madurez. Y es que el viaje hacia la propia interioridad, de la mano de la contemplación, hacia la tierra sagrada del corazón de cada uno es el viaje más bello e intenso que podemos realizar, junto a Santa María de la Victoria, hasta el momento de nuestra muerte.
Buscamos en libros de autoayuda, en palabras humanas algo que oriente nuestra vida y, con cierta frecuencia, olvidamos que la contemplación abre a la Trascendencia y a la verdad última del ser humano. Al sentido último de la vida. El camino hacia el interior y hacia lo que trasciende es una vía de iluminación interior privilegiada que Santa María de la Victoria vivió con la fuerza de quien se sabía de Dios y había abandonado su vida a Dios. Entregando su vida a Dios. Es una experiencia que abarca todas las dimensiones de la vida personal y se extiende al ser y hacer de la persona, desde la autonomía de la conciencia y la aspiración a la felicidad.
Hubo quien afirmó que el cristiano del siglo XX será un místico o no será cristiano; hoy quizá cabría ampliarlo y decir que la persona del siglo XXI será mística o no será persona si por mística entendemos aquella persona que ha descubierto el fondo incandescente y divino que reside en el corazón de cada ser.
La crisis que atravesamos caracterizada por un gran desconcierto denuncia por una parte un aspecto aburrido, definitivamente anacrónico de una civilización materialista, que intenta aún ofrecerse como portadora del futuro. Contra esa ilusión, la reacción instintiva de numerosas personas a través de manifestaciones o declaraciones revestidas de violencia o de esperpento; manifiesta, dentro de sus mismos excesos, una cierta significación. Esta generación está esperando otra cosa. ¿No ves que algo nuevo está naciendo? Precisamente por eso estás llamado a mostrar el camino de la experiencia trascendente. Se trata de mostrar el camino de la salida a la crisis espiritual y de valores que atravesamos como si de un desierto se tratase.
Los primeros Padres del cristianismo hablan de que si bien fuimos creados “a imagen y semejanza de Dios”, al dejarnos llevar por la pulsión de apropiación perdimos la semejanza pero no la imagen que es la huella o semilla divina presente en todo ser humano. Por tanto, la tarea de toda persona es la de restaurar la semejanza con Dios: pasar de la pulsión de apropiación a la actitud de donación. Y en María encontramos el modelo de creyente que alcanzó plenamente esta restauración. Esta tarea no es un lujo reservado a algunos, sino que es camino de humanización indispensable para todo el mundo. Y de santidad. Y que Santa María de la Victoria experimentó. ¿Quieres ser un hombre, una mujer de Dios? Contempla cómo vivió María la experiencia trascendente en su vida. Si nos desarmamos, si nos desposeemos, si nos abrimos al hombre-Dios que hace nuevas todas las cosas, Él entonces nos da un tiempo nuevo en el que todo es posible. Aunque para eso sea necesario convertirnos.
La primera palabra de la primera predicación de Jesús de Nazaret fue: “convertíos”. La palabra aramea utilizada por Jesús fue “tob”, “volver” “refluir en Dios”. En griego, el término es metanoia:ir más allá, elevarse más que la mente. En latín, conversión significa trastocarse, dar un giro. Implica un nuevo estado de conciencia que supone experiencia de Dios y de la propia interioridad que reside en el corazón. Pero no el corazón entendido como el órgano de la afectividad sino el ámbito más interno y transparente, que se convierte en “sede” del espíritu. Lo que los hebreos llaman leb. Y es precisamente ahí, en el espíritu a través del corazón donde se da el encuentro con la Trascendencia. Sumergir en el interior el intelecto y que toda actividad se realice desde el corazón es signo de madurez. Y es que el viaje hacia la propia interioridad, de la mano de la contemplación, hacia la tierra sagrada del corazón de cada uno es el viaje más bello e intenso que podemos realizar, junto a Santa María de la Victoria, hasta el momento de nuestra muerte.
3 de septiembre de 2012
HOMILIA DEL CUARTO DIA DE LA NOVENA A SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Detallar que el predicador es El sacerdote diocesano Rafael J. Pérez Pallarés, delegado de los medios de comunicacion, de 41 años, es la primera vez que muchos le estan escuchando, las homilias que aqui ponemos es la idea en el papel, el despues la desarrolla con su estilo coloquial con un lenguaje que lo entiende todo el mundo, para el hombre de hoy. Es el parroco de San Ramon Nonato en Malaga capital, si tienes oportunidad de escucharle en estos dias no te lo pierdas, por que es distinto a lo que has visto.
Me recuerda bastante al Padre Jorge Loring pero con 50 años.
Me recuerda bastante al Padre Jorge Loring pero con 50 años.
Día 4: María, modelo de entrega a Dios
Si nos acercamos a la biografía de Santa María de
la Victoria descubrimos en ella una mujer de una alegría profundamente
serena porque sabe en manos de quién ha puesto su confianza. Hay que
estar atento a la llamada a la alegría que brota del corazón humano
desde la infancia hasta la ancianidad, como un presentimiento del
misterio divino a vivir en la continua alegría.
Mantén siempre un sueño por encima de todo para que no muera tu alma.
El anhelo de la alegría es un anhelo permanente en el corazón del ser
humano y, no te engañes, la mujer, el hombre descubre la alegría y
felicidad permanente cuando se siente y se sabe propiedad de Dios. En
María de Nazaret encontramos un ejemplo real, de carne y hueso.
¿No te has dado cuenta que lo Dios quiere es lo mejor para ti? ¿Por qué te empeñamos una y otra vez en acampar a tus anchas? Dios desea que tú seas feliz. Deseó ardientemente, pasionalmente que María fuese feliz. Dios no quiere nada malo para nosotros ni para los demás, aunque eso sí, quizá lo que nos llegue a pedir pueda suponer que ejerzamos cierta violencia en nuestro interior. Pero merecerá la pena. Será el momento de agachar la cabeza, replegar nuestra voluntad desde la libertad y como Santa María de la Victoria decir: “aquí está el esclavo, la esclava del Señor; que se haga como dices.” Hoy algunos sacerdotes de nuestra diócesis celebramos el aniversario sacerdotal. No siempre es fácil asumir la voluntad de Dios en la vida, pero te aseguro que cuando la asumes desde el amor eres la persona más alegre y feliz que pueda haber sobre la faz de la tierra.
La libertad de los hijos de Dios es un bien que podríamos saborear intensamente si realmente descubrimos que Dios nos quiere libres y alegres. Porque nos ama. Porque nos quiere. Una libertad que nos hace más plenos y humanos. ¿La clave? El sí a la voluntad divina. Te lo repito. No te engañes: si cada mañana dices sí a la voluntad de Dios, si cada atardecer, en cada anochecer dices sí a la voluntad de Dios, casi imperceptiblemente experimentarás la libertad porque estarás viviendo en la verdad y consecuentemente vivirás libre y alegre en medio de las dificultades que la vida te estampa contra la cara. Y descubrirás de pronto que tienes un tulipán en tu casa, y unas velas y una alfombra limpia. Vivirás con el corazón en el cielo pisando la tierra. Y además testimoniarás con su vida que se puede vivir de otra manera en medio de tanto espectro de crisis.
Nuestros contemporáneos tienen necesidad de conocer la alegría, de escuchar su canto. Y somos los cristianos, los testigos de la resurrección como Santa María de la Victoria, quienes privilegiadamente podemos testimoniar la alegría que brota del interior cuando te entregas a la voluntad de Dios. Afirmaba San Felipe Neri, el santo de la alegría: “Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace”. El encuentro con Cristo vivo es lo que realmente puede colmar el ansía de felicidad del corazón humano. Un encuentro que está llamado a darse cada día en lo cotidiano de modo que vivamos nuestra llamada a la santidad envueltos en la contemplación. Es necesario, como experimentó la Santísima Virgen, tener una actitud contemplativa a diario. Pararse y contemplar, guardar las cosas en el corazón; en el leb, en el interior; en lo más profundo y descubrir la alegría que supone vivir y saberse amado. Y sentirse con la capacidad real para amar.
El problema surge cuando el ser humano desacraliza el universo y pretende cortar el lazo vital que lo une a Dios. Dios entonces parece abstracto, “algo debe existir”, dirán algunos. Y Dios no es algo. Es Alguien que te ama como eres. Sin condiciones. Gratuitamente. Sin que la gente sepa expresarlo al ser humano le pesa el silencio de Dios. Necesita de Dios. Muéstraselo con tu vida aunque sintamos infinitos nuestros conflictos. El hombre puede saborear la alegría acercándose a Dios a través de la belleza y apartándose del pecado. Te lo repito: el hombre puede saborear la alegría acercándose a Dios a través de la belleza y apartándose del pecado. Nadie queda excluido de la alegría mostrada por el Señor Resucitado. Una alegría esta de la resurrección que celebramos especialmente cada domingo y que se experimenta de manera plena cuando se identifica su fuente: el conocimiento de Dios y el asumir su voluntad en la vida. Pero eso cómo se hace: orando diariamente durante largo tiempo. Cómo se va a construir el Reino de Dios en la diócesis de Málaga si pesa más nuestra voluntad o intereses que los deseos de Dios. Unos deseos las más de las veces desconocidos para nosotros por falta de oración. Antes de tomar una decisión, reza; antes de dar una respuesta, reza.
Si Santa María de la Victoria, la patrona de nuestra diócesis y la ciudad de Málaga, irradia paz, alegría y disponibilidad, se debe al amor con el que se sabe amada gratuitamente por el Padre. Y precisamente desde esa confianza que le aporta el saberse y sentirse amada porque sí cumple la voluntad del que le ha enviado. Ella una joven humilde de Nazaret comprendió que Dios hace maravillas en ella sin que el discurrir aparente de su vida salga del curso ordinario. Y por eso medita hasta los más pequeños signos de Dios, del guiño de su Señor, guardándolos dentro de su corazón.
María, es la causa de nuestra alegría porque es la Madre del «sí»; ella ha escuchado a Dios: a su Hijo Jesús y conoce el timbre de su voz y los latidos de su corazón. Pídele que te hable de Él que te cuente cómo es el camino para seguirle por la senda de la fe. Que Santa María de la Victoria te hable de Jesús, para que la frescura de la fe brille en tus ojos y caliente el corazón de quien se encuentra contigo. Que te ayude a llevar la alegría al mundo y, como en Caná de Galilea, aprender a hacer sólo lo que Jesús diga.
¿No te has dado cuenta que lo Dios quiere es lo mejor para ti? ¿Por qué te empeñamos una y otra vez en acampar a tus anchas? Dios desea que tú seas feliz. Deseó ardientemente, pasionalmente que María fuese feliz. Dios no quiere nada malo para nosotros ni para los demás, aunque eso sí, quizá lo que nos llegue a pedir pueda suponer que ejerzamos cierta violencia en nuestro interior. Pero merecerá la pena. Será el momento de agachar la cabeza, replegar nuestra voluntad desde la libertad y como Santa María de la Victoria decir: “aquí está el esclavo, la esclava del Señor; que se haga como dices.” Hoy algunos sacerdotes de nuestra diócesis celebramos el aniversario sacerdotal. No siempre es fácil asumir la voluntad de Dios en la vida, pero te aseguro que cuando la asumes desde el amor eres la persona más alegre y feliz que pueda haber sobre la faz de la tierra.
La libertad de los hijos de Dios es un bien que podríamos saborear intensamente si realmente descubrimos que Dios nos quiere libres y alegres. Porque nos ama. Porque nos quiere. Una libertad que nos hace más plenos y humanos. ¿La clave? El sí a la voluntad divina. Te lo repito. No te engañes: si cada mañana dices sí a la voluntad de Dios, si cada atardecer, en cada anochecer dices sí a la voluntad de Dios, casi imperceptiblemente experimentarás la libertad porque estarás viviendo en la verdad y consecuentemente vivirás libre y alegre en medio de las dificultades que la vida te estampa contra la cara. Y descubrirás de pronto que tienes un tulipán en tu casa, y unas velas y una alfombra limpia. Vivirás con el corazón en el cielo pisando la tierra. Y además testimoniarás con su vida que se puede vivir de otra manera en medio de tanto espectro de crisis.
Nuestros contemporáneos tienen necesidad de conocer la alegría, de escuchar su canto. Y somos los cristianos, los testigos de la resurrección como Santa María de la Victoria, quienes privilegiadamente podemos testimoniar la alegría que brota del interior cuando te entregas a la voluntad de Dios. Afirmaba San Felipe Neri, el santo de la alegría: “Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace”. El encuentro con Cristo vivo es lo que realmente puede colmar el ansía de felicidad del corazón humano. Un encuentro que está llamado a darse cada día en lo cotidiano de modo que vivamos nuestra llamada a la santidad envueltos en la contemplación. Es necesario, como experimentó la Santísima Virgen, tener una actitud contemplativa a diario. Pararse y contemplar, guardar las cosas en el corazón; en el leb, en el interior; en lo más profundo y descubrir la alegría que supone vivir y saberse amado. Y sentirse con la capacidad real para amar.
El problema surge cuando el ser humano desacraliza el universo y pretende cortar el lazo vital que lo une a Dios. Dios entonces parece abstracto, “algo debe existir”, dirán algunos. Y Dios no es algo. Es Alguien que te ama como eres. Sin condiciones. Gratuitamente. Sin que la gente sepa expresarlo al ser humano le pesa el silencio de Dios. Necesita de Dios. Muéstraselo con tu vida aunque sintamos infinitos nuestros conflictos. El hombre puede saborear la alegría acercándose a Dios a través de la belleza y apartándose del pecado. Te lo repito: el hombre puede saborear la alegría acercándose a Dios a través de la belleza y apartándose del pecado. Nadie queda excluido de la alegría mostrada por el Señor Resucitado. Una alegría esta de la resurrección que celebramos especialmente cada domingo y que se experimenta de manera plena cuando se identifica su fuente: el conocimiento de Dios y el asumir su voluntad en la vida. Pero eso cómo se hace: orando diariamente durante largo tiempo. Cómo se va a construir el Reino de Dios en la diócesis de Málaga si pesa más nuestra voluntad o intereses que los deseos de Dios. Unos deseos las más de las veces desconocidos para nosotros por falta de oración. Antes de tomar una decisión, reza; antes de dar una respuesta, reza.
Si Santa María de la Victoria, la patrona de nuestra diócesis y la ciudad de Málaga, irradia paz, alegría y disponibilidad, se debe al amor con el que se sabe amada gratuitamente por el Padre. Y precisamente desde esa confianza que le aporta el saberse y sentirse amada porque sí cumple la voluntad del que le ha enviado. Ella una joven humilde de Nazaret comprendió que Dios hace maravillas en ella sin que el discurrir aparente de su vida salga del curso ordinario. Y por eso medita hasta los más pequeños signos de Dios, del guiño de su Señor, guardándolos dentro de su corazón.
María, es la causa de nuestra alegría porque es la Madre del «sí»; ella ha escuchado a Dios: a su Hijo Jesús y conoce el timbre de su voz y los latidos de su corazón. Pídele que te hable de Él que te cuente cómo es el camino para seguirle por la senda de la fe. Que Santa María de la Victoria te hable de Jesús, para que la frescura de la fe brille en tus ojos y caliente el corazón de quien se encuentra contigo. Que te ayude a llevar la alegría al mundo y, como en Caná de Galilea, aprender a hacer sólo lo que Jesús diga.
2 de septiembre de 2012
HOMILIA DEL TERCER DIA DE LA NOVENA DE SANTA MARIA DE LA VICTORIA
Día 3: María, mujer de esperanza
Urge rescatar y cuidar la virtud teologal de la
esperanza para sobrevivir en esta jungla en la que han erigido los
primeros años del siglo XXI. Una esperanza que trascienda las formas
establecidas y genere progreso y cambio.
Esperanza es una palabra central de la fe bíblica, hasta el punto de
que en muchos pasajes las palabras fe y esperanza parecen
intercambiables. Qué necesario y urgente es cuidar estas virtudes
teologales. Y transmitirlas para que la gente viva feliz, alegre. Para
generar un verdadero estado de bienestar. Si Dios existe no puedes hacer
otra cosa que no sea vivir para él. Cuando se pregunta a determinadas
personas si creen en Dios, hay quien responde “algo debe existir”. La
fe cristiana está convencida de que alguien existe. No algo. Dios no
es una mera energía. Dios no es una fuerza cósmica impersonal. Dios
es alguien que te ama, que te quiere, que te desea, que tiene las
extravagancias de un amante. Ese Dios que te ama por lo que eres, no
por lo que tienes: dinero, relaciones sociales, coches o prestigio; ese
Dios es el mismo que eligió a Santa María de la Victoria para ser su
Madre.
Pablo de Tarso recordará a los efesios cómo antes de su encuentro con Cristo no tenían en el mundo ni esperanza ni Dios. ¿Te das cuenta que es lo que está pasando también ahora? Se está dando una apostasía silenciosa. Es una vieja historia. Se va dando un ir renegando de Dios. Un ir silenciando a Dios. Un ir desplazando a Dios de la vida pública. Hay quien toma el nombre de Dios en vano, cuando su nombre es pisoteado, ninguneado, desplazado de la plaza pública sin incidencia social. La fe cristiana será significativa para la sociedad si los cristianos la transmitimos a pesar de los dioses que nos rodean: dinero, sexo, poder…
Es lógico que quienes viven sin Dios se hallen en un mundo oscuro, ante un futuro sombrío: el que no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo está sin la gran esperanza que sostiene toda la vida. La gran esperanza del hombre que resiste a pesar de todas las desilusiones sólo puede ser Dios. De forma que se mire al futuro sin angustia, con coraje. El Dios que nos ha amado y que nos sigue amando hasta el extremo. Eso es lo que tienes que mostrar como si de un grito de júbilo se tratase al modo de María que proclamó la grandeza de Dios porque derribó del trono a los poderosos, ensalzó a los humildes, a los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió vacios.
Los motivos de nuestra esperanza serán convincentes cuando mostremos el rostro de Dios en público, sin complejos. Cuando mostremos sin complejos una nueva cultura que promueva la esperanza, la ternura, la fidelidad y el señorío de Dios. Quien ha sido tocado por el amor empieza a intuir lo que sería propiamente vida. Y descubre que hay que aprender a regalar alegría a otras personas.El drama es que hay quien no se ha sentido jamás amado en su vida. O quien erró el camino del amor saltando de lecho en lecho. O comprando con dinero o prestigio los afectos. Quien ha experimentado el amor de verdad empieza a intuir qué quiere decir la palabra esperanza. El ser humano necesita un amor sin condiciones, incondicional. Esto es lo que experimentó María de Nazaret. Por eso Santa María de la Victoria es maestra que nos enseña a vivir la virtud de la esperanza.
No podemos permitirnos el lujo de afligirnos como los hombres sin esperanza. María es una mujer de nuestra raza de la que puedes aprender. La esperanza no fue un mero episodio en su vida ante momentos difíciles sino un signo de vida que la identificó en todo momento. Si contemplamos la figura de Santa María de la Victoria de la que celebramos el 525 aniversario de su llegada a Málaga podemos decir con el poeta: “El corazón alerta sí me sirve, me sirve tu mirada que es generosa y firme. Y tu silencio franco. Me sirve la medida de tu vida, me sirve tu futuro, me sirve tu batalla sin medalla.”
El recordado y querido Pepe Atencia afirmaba con orgullo de hijo que la Virgen de la Victoria es de Málaga. Estamos llamados a vivir el cielo en la tierra aquí en nuestra diócesis como lo hizo Santa María de la Victoria desde la contemplación de lo que ocurría a su alrededor. Ella está entre nosotros. Es nuestra. La queremos como hijos y nos quiere como Madre. Digamos en voz alta que el ser humano tiene futuro porque Dios existe. Y porque la Santísima Virgen está junto a ti en la ciudad del paraíso y en esta diócesis que aúna dos continentes.
La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas, las verdaderas antorchas para nuestra vida son las personas que han sabido vivir según Dios. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que ofrezcan orientación para nuestra travesía. Y quién mejor que Santa María de la Victoria, para ser para nosotros estrella de esperanza. Ella con su sí albergó al Dios fundamento de la esperanza y que tiene rostro humano:Ella fue morada de Dios cuyo cuerpo lavó tantas veces, ella fue regazo del Hijo con el que se quedaba extasiada mirándole, ella fue templo de Dios de diminutas manos con apenas meses: ella las vio buscando su pecho, enredando en su pelo, las besó, las mordisqueó. Esas manos tendidas para acariciar el rostro de la Madre serían las mismas que serían trituradas en el madero de la cruz. ¿Aún no te has dado cuenta? ¿Aún no lo has visto? Santa María de la Victoria lleva en su regazo a su hijo como también nos lleva a nosotros. Para que puedas mamar la esperanza, para que podamos alimentarnos de la fe en su Hijo, para que te sientas impulsado a vivir la caridad.
Oh Virgen de la Victoria, Madre y abogada nuestra, rogad por nos, rogad por nos, rogad por nos.
Pablo de Tarso recordará a los efesios cómo antes de su encuentro con Cristo no tenían en el mundo ni esperanza ni Dios. ¿Te das cuenta que es lo que está pasando también ahora? Se está dando una apostasía silenciosa. Es una vieja historia. Se va dando un ir renegando de Dios. Un ir silenciando a Dios. Un ir desplazando a Dios de la vida pública. Hay quien toma el nombre de Dios en vano, cuando su nombre es pisoteado, ninguneado, desplazado de la plaza pública sin incidencia social. La fe cristiana será significativa para la sociedad si los cristianos la transmitimos a pesar de los dioses que nos rodean: dinero, sexo, poder…
Es lógico que quienes viven sin Dios se hallen en un mundo oscuro, ante un futuro sombrío: el que no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo está sin la gran esperanza que sostiene toda la vida. La gran esperanza del hombre que resiste a pesar de todas las desilusiones sólo puede ser Dios. De forma que se mire al futuro sin angustia, con coraje. El Dios que nos ha amado y que nos sigue amando hasta el extremo. Eso es lo que tienes que mostrar como si de un grito de júbilo se tratase al modo de María que proclamó la grandeza de Dios porque derribó del trono a los poderosos, ensalzó a los humildes, a los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió vacios.
Los motivos de nuestra esperanza serán convincentes cuando mostremos el rostro de Dios en público, sin complejos. Cuando mostremos sin complejos una nueva cultura que promueva la esperanza, la ternura, la fidelidad y el señorío de Dios. Quien ha sido tocado por el amor empieza a intuir lo que sería propiamente vida. Y descubre que hay que aprender a regalar alegría a otras personas.El drama es que hay quien no se ha sentido jamás amado en su vida. O quien erró el camino del amor saltando de lecho en lecho. O comprando con dinero o prestigio los afectos. Quien ha experimentado el amor de verdad empieza a intuir qué quiere decir la palabra esperanza. El ser humano necesita un amor sin condiciones, incondicional. Esto es lo que experimentó María de Nazaret. Por eso Santa María de la Victoria es maestra que nos enseña a vivir la virtud de la esperanza.
No podemos permitirnos el lujo de afligirnos como los hombres sin esperanza. María es una mujer de nuestra raza de la que puedes aprender. La esperanza no fue un mero episodio en su vida ante momentos difíciles sino un signo de vida que la identificó en todo momento. Si contemplamos la figura de Santa María de la Victoria de la que celebramos el 525 aniversario de su llegada a Málaga podemos decir con el poeta: “El corazón alerta sí me sirve, me sirve tu mirada que es generosa y firme. Y tu silencio franco. Me sirve la medida de tu vida, me sirve tu futuro, me sirve tu batalla sin medalla.”
El recordado y querido Pepe Atencia afirmaba con orgullo de hijo que la Virgen de la Victoria es de Málaga. Estamos llamados a vivir el cielo en la tierra aquí en nuestra diócesis como lo hizo Santa María de la Victoria desde la contemplación de lo que ocurría a su alrededor. Ella está entre nosotros. Es nuestra. La queremos como hijos y nos quiere como Madre. Digamos en voz alta que el ser humano tiene futuro porque Dios existe. Y porque la Santísima Virgen está junto a ti en la ciudad del paraíso y en esta diócesis que aúna dos continentes.
La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas, las verdaderas antorchas para nuestra vida son las personas que han sabido vivir según Dios. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que ofrezcan orientación para nuestra travesía. Y quién mejor que Santa María de la Victoria, para ser para nosotros estrella de esperanza. Ella con su sí albergó al Dios fundamento de la esperanza y que tiene rostro humano:Ella fue morada de Dios cuyo cuerpo lavó tantas veces, ella fue regazo del Hijo con el que se quedaba extasiada mirándole, ella fue templo de Dios de diminutas manos con apenas meses: ella las vio buscando su pecho, enredando en su pelo, las besó, las mordisqueó. Esas manos tendidas para acariciar el rostro de la Madre serían las mismas que serían trituradas en el madero de la cruz. ¿Aún no te has dado cuenta? ¿Aún no lo has visto? Santa María de la Victoria lleva en su regazo a su hijo como también nos lleva a nosotros. Para que puedas mamar la esperanza, para que podamos alimentarnos de la fe en su Hijo, para que te sientas impulsado a vivir la caridad.
Oh Virgen de la Victoria, Madre y abogada nuestra, rogad por nos, rogad por nos, rogad por nos.
1 de septiembre de 2012
HOMILIA DEL SEGUNDO DIA DE LA NOVENA A SANTA MARIA DE LA VICTORIA.
Día 2: María, modelo para los jóvenes
A poco que conozcamos la biografía de María de
Nazaret, sorprende su valentía, la confianza plena que depositó en Dios.
Siendo muy joven, una adolescente para las categorías de nuestra época,
quiso decir sí al plan que Dios tenía para ella. La fe y el arrojo
juvenil de Santa María de la Victoria favorecieron que Dios se hiciese
sangre y tiempo. Leemos en la Escritura que el cielo es el trono de Dios
y la tierra el estrado de sus pies.
¿Qué templo podría construirse o qué lugar para su descanso? Todo lo
que vemos: la mar, el cielo, los montes, el desierto; lo hicieron sus
manos. Todo es suyo. En el humilde que se estremece ante sus palabras
pone sus ojos. En la mujer humilde que se estremeció ante sus palabras.
Y desde entonces, desde el momento de la Encarnación, sabemos que el
amor es una bahía linda y generosa que se ilumina. Santa María de la
Victoria es modelo de entrega a Dios porque entregó a su Señor, con todo
el corazón, con toda el alma, con todo el ser, desde la libertad y lo
mejor que tenía, una vida prácticamente por estrenar. Siendo nueva
albergó en su seno al Verbo de Dios. Myriam se convirtió por amor en
templo consagrado al Creador por quien todo fue hecho.
Hoy celebramos la dedicación de nuestra Catedral y en este contexto: sabiendo que somos templo de Dios y que estamos llamados a cumplir su voluntad cabe plantearse si vivimos mirándonos el ombligo no mojándonos incluso bajo un chaparrón, desplazando a Cristo de nuestra vida. Con cierta frecuencia esperamos demasiado. Miramos las cosas demasiado. Tenemos demasiados miramientos. La prudencia, virtud para más señas, exige arrojo y verdad para ser justa. No es de recibo que hay quien sólo mira su ombligo en nuestras comunidades, en nuestras parroquias o en nuestras hermandades y cofradías, mientras miles de familias se sienten ahogadas porque no llegan a final de mes. Mientras centenares de familias son desplazadas de sus casas por un devastador incendio. Y es precisamente desde esta óptica, desde el arrojo de los santos, desde donde habría que entender el ok; el fiat, el sí de Myriam. En el corazón joven de María de Nazaret descubrimos decisión, valentía, determinación, confianza, seguridad, abandono. Desde su adolescencia fue modelo para los creyentes por su fe sólida en Dios.
Nuestros jóvenes están siendo protagonistas de una de las mayores transformaciones que está experimentando el mundo. Los adultos estamos llamados a mostrar a Santa María de la Victoria, patrona de nuestra diócesis y de la ciudad de Málaga, como modelo real y actual de vida para nuestros adolescentes y jóvenes malagueños y melillenses. Y mostrarla como modelo de fe. María como mujer de fe es ejemplo de libertad, de pureza, de castidad, de valentía, de sinceridad, de veracidad, de amistad.
Dicen que su pariente Isabel cuenta que tantas cosas soñaron juntas que no sabe bien quién empezó con cual deseo. Ella tenía entonces la misma risa larga y contagiosa, la misma voz redonda que tuvo hasta el final. Ella se había desposado de José siendo una adolescente y tenía un Hijo, Jesús, y una pasión por la vida que sólo pudo encontrar en Dios, en su Niño. Isabel cuenta que contaba de José que se querían a rabiar y que, aunque lo sabía quedó muy claro cuando decidió aceptarla como esposa y cuando la acompañó con Jesús en la huida a Egipto y que lo echó mucho de menos cuando asesinaron al niño de sus entrañas. Que en su agonía no pudo dejar de pensarlo, de recordarlo. De recordar el apoyo que como madre y mujer encontró en aquel hombre que se desvivía por ella y por el Hijo de Dios.
Nuestros adolescentes y jóvenes encontrarán en Santa María de la Victoria un modelo de vida si descubren en ella con realismo y crudeza cómo afrontó todos los acontecimientos que la envolvieron. Hemos de mostrar a María de Nazaret con toda su fuerza, lejana a la mojigatería con las que con una cierta frecuencia se envuelve la pretendida devoción a la Virgen.
Cristo eternamente joven te llama a mostrar a nuestros jóvenes y niños a su Santísima Madre como modelo para su vida. Y como hiciese María de Nazaret compartir con ellos la vida. Me imagino a la Santísima Virgen escuchando al joven apóstol Juan, compartiendo risas e interese. Inquietudes y ganas de vivir. Estamos llamados a dejar espacio y a escuchar a los jóvenes en nuestras comunidades, a ofrecerles nuestro tiempo, a acompañarlos en su crecimiento espiritual de manera completa. Compartamos con ellos conversaciones y hablemos con ellos de futuro, de ilusiones, de sexo, de la vocación, de trabajo, de viajes, de emociones, de familia… Si miramos el rostro maternal de Santa María de la Victoria descubriremos cómo ella educó a su Hijo adolescente en la generosidad, en la pureza, en la sinceridad, en el entusiasmo. Ella lo miraba con confianza y amor. Creía en él. Nosotros estamos llamados a creer en nuestros jóvenes y a educarlos en todas las dimensiones.
El «Año de la Fe» que iniciaremos dentro de poco ayudará y estimulará a continuar con mayor potencia por esa senda. Descubre cómo actúa Dios en la vida, descúbrelo oculto, desde la fe, en el corazón de los acontecimientos de cada día. Muestra a la Iglesia más joven cómo Dios sale al encuentro en la oración, en el silencio, en una canción, en la amistad, en el ejercicio de la caridad. En un twitter. En el tuenti. Enseña a conocer más y mejor la Sagrada Escritura a través de la Lectio Divina a nuestros jóvenes, su imaginación y generosidad serán determinantes para que descubran en la Biblia un ámbito privilegiado de libertad. Pero no sólo en la Palabra encontrarán un espacio de libertad, también en la liturgia. La liturgia es uno de los lugares por excelencia para encontrarse con Dios donde se manifiesta la alegría que la Iglesia recibe del Señor y transmite al mundo. La Eucaristía, la liturgia de las horas o el rezo del rosario ofrecen, si se celebran dignamente y sin concesiones a la galería, espacios cercanos y solemnes de encuentro con el misterio. Y otra cosa, si en las conversaciones con nuestros niños, adolescentes y jóvenes los descubrimos frágiles y en pecado mostrémosles el camino de la amnistía espiritual: la confesión. Dios, en su misericordia, no los abandona; les ofrece siempre la posibilidad de volver a Él, de reconciliarse con Él, de experimentar la alegría de su amor que perdona y vuelve a acoger. Enseñemos a nuestros adolescentes y jóvenes a confesarse. A recurrir al sacramento de la confesión como sacramento de gracia. Y de fuerza. Y de estímulo. Y de vida.
Santa María de la Victoria experimentó la juventud en sentido real y espiritual en propia carne. Algo que nosotros también podremos vivir en la fiesta de la dedicación de la nuestra Catedral, si descubrimos la dignidad que albergamos, si crecemos en la conciencia de nuestro ser templo del Espíritu Santo, si nos dejamos seducir por Dios, si albergamos en nuestro interior la esperanza de que en Dios hay futuro, si vivimos aunque en el camino nos dejemos jirones de vida tras los pasos de Jesús de Nazaret, el Cristo joven.
Hoy celebramos la dedicación de nuestra Catedral y en este contexto: sabiendo que somos templo de Dios y que estamos llamados a cumplir su voluntad cabe plantearse si vivimos mirándonos el ombligo no mojándonos incluso bajo un chaparrón, desplazando a Cristo de nuestra vida. Con cierta frecuencia esperamos demasiado. Miramos las cosas demasiado. Tenemos demasiados miramientos. La prudencia, virtud para más señas, exige arrojo y verdad para ser justa. No es de recibo que hay quien sólo mira su ombligo en nuestras comunidades, en nuestras parroquias o en nuestras hermandades y cofradías, mientras miles de familias se sienten ahogadas porque no llegan a final de mes. Mientras centenares de familias son desplazadas de sus casas por un devastador incendio. Y es precisamente desde esta óptica, desde el arrojo de los santos, desde donde habría que entender el ok; el fiat, el sí de Myriam. En el corazón joven de María de Nazaret descubrimos decisión, valentía, determinación, confianza, seguridad, abandono. Desde su adolescencia fue modelo para los creyentes por su fe sólida en Dios.
Nuestros jóvenes están siendo protagonistas de una de las mayores transformaciones que está experimentando el mundo. Los adultos estamos llamados a mostrar a Santa María de la Victoria, patrona de nuestra diócesis y de la ciudad de Málaga, como modelo real y actual de vida para nuestros adolescentes y jóvenes malagueños y melillenses. Y mostrarla como modelo de fe. María como mujer de fe es ejemplo de libertad, de pureza, de castidad, de valentía, de sinceridad, de veracidad, de amistad.
Dicen que su pariente Isabel cuenta que tantas cosas soñaron juntas que no sabe bien quién empezó con cual deseo. Ella tenía entonces la misma risa larga y contagiosa, la misma voz redonda que tuvo hasta el final. Ella se había desposado de José siendo una adolescente y tenía un Hijo, Jesús, y una pasión por la vida que sólo pudo encontrar en Dios, en su Niño. Isabel cuenta que contaba de José que se querían a rabiar y que, aunque lo sabía quedó muy claro cuando decidió aceptarla como esposa y cuando la acompañó con Jesús en la huida a Egipto y que lo echó mucho de menos cuando asesinaron al niño de sus entrañas. Que en su agonía no pudo dejar de pensarlo, de recordarlo. De recordar el apoyo que como madre y mujer encontró en aquel hombre que se desvivía por ella y por el Hijo de Dios.
Nuestros adolescentes y jóvenes encontrarán en Santa María de la Victoria un modelo de vida si descubren en ella con realismo y crudeza cómo afrontó todos los acontecimientos que la envolvieron. Hemos de mostrar a María de Nazaret con toda su fuerza, lejana a la mojigatería con las que con una cierta frecuencia se envuelve la pretendida devoción a la Virgen.
Cristo eternamente joven te llama a mostrar a nuestros jóvenes y niños a su Santísima Madre como modelo para su vida. Y como hiciese María de Nazaret compartir con ellos la vida. Me imagino a la Santísima Virgen escuchando al joven apóstol Juan, compartiendo risas e interese. Inquietudes y ganas de vivir. Estamos llamados a dejar espacio y a escuchar a los jóvenes en nuestras comunidades, a ofrecerles nuestro tiempo, a acompañarlos en su crecimiento espiritual de manera completa. Compartamos con ellos conversaciones y hablemos con ellos de futuro, de ilusiones, de sexo, de la vocación, de trabajo, de viajes, de emociones, de familia… Si miramos el rostro maternal de Santa María de la Victoria descubriremos cómo ella educó a su Hijo adolescente en la generosidad, en la pureza, en la sinceridad, en el entusiasmo. Ella lo miraba con confianza y amor. Creía en él. Nosotros estamos llamados a creer en nuestros jóvenes y a educarlos en todas las dimensiones.
El «Año de la Fe» que iniciaremos dentro de poco ayudará y estimulará a continuar con mayor potencia por esa senda. Descubre cómo actúa Dios en la vida, descúbrelo oculto, desde la fe, en el corazón de los acontecimientos de cada día. Muestra a la Iglesia más joven cómo Dios sale al encuentro en la oración, en el silencio, en una canción, en la amistad, en el ejercicio de la caridad. En un twitter. En el tuenti. Enseña a conocer más y mejor la Sagrada Escritura a través de la Lectio Divina a nuestros jóvenes, su imaginación y generosidad serán determinantes para que descubran en la Biblia un ámbito privilegiado de libertad. Pero no sólo en la Palabra encontrarán un espacio de libertad, también en la liturgia. La liturgia es uno de los lugares por excelencia para encontrarse con Dios donde se manifiesta la alegría que la Iglesia recibe del Señor y transmite al mundo. La Eucaristía, la liturgia de las horas o el rezo del rosario ofrecen, si se celebran dignamente y sin concesiones a la galería, espacios cercanos y solemnes de encuentro con el misterio. Y otra cosa, si en las conversaciones con nuestros niños, adolescentes y jóvenes los descubrimos frágiles y en pecado mostrémosles el camino de la amnistía espiritual: la confesión. Dios, en su misericordia, no los abandona; les ofrece siempre la posibilidad de volver a Él, de reconciliarse con Él, de experimentar la alegría de su amor que perdona y vuelve a acoger. Enseñemos a nuestros adolescentes y jóvenes a confesarse. A recurrir al sacramento de la confesión como sacramento de gracia. Y de fuerza. Y de estímulo. Y de vida.
Santa María de la Victoria experimentó la juventud en sentido real y espiritual en propia carne. Algo que nosotros también podremos vivir en la fiesta de la dedicación de la nuestra Catedral, si descubrimos la dignidad que albergamos, si crecemos en la conciencia de nuestro ser templo del Espíritu Santo, si nos dejamos seducir por Dios, si albergamos en nuestro interior la esperanza de que en Dios hay futuro, si vivimos aunque en el camino nos dejemos jirones de vida tras los pasos de Jesús de Nazaret, el Cristo joven.
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